EN VERDES CAMPOS ME HARÁS DESCANSAR
Apocalipsis 21:1 Después vi un cielo nuevo y una tierra
nueva, porque el primer cielo y la primera tierra habían dejado de existir, lo
mismo que el mar. Vi además la ciudad santa, la nueva Jerusalén, que bajaba del
cielo, procedente de Dios, preparada como una novia hermosamente vestida para
su prometido. Oí una potente voz que provenía del trono y decía: «¡Aquí, entre
los seres humanos, está la morada de Dios! Él acampará en medio de ellos, y
ellos serán su pueblo; Dios mismo estará con ellos y será su Dios. Él les
enjugará toda lágrima de los ojos. Ya no habrá muerte, ni llanto, ni lamento ni
dolor, porque las primeras cosas han dejado de existir.» El que estaba sentado
en el trono dijo: «¡Yo hago nuevas todas las cosas!» Y añadió: «Escribe, porque
estas palabras son verdaderas y dignas de confianza.»
Se mueren por día 250.000 personas por día en el mundo. Cada 3 segundos se va
alguien. Imagínate que te invitaran a viajar a un país, a Italia, por ejemplo,
¿no estaría bueno saber cómo es Italia, las calles, los lugares principales?
Tengo una buena noticia, nos vamos a ir al cielo y hoy vamos a aprender un
poquito más de qué dice la Biblia sobre el cielo.
Había una nadadora y estaba nadando en el Canal de la Mancha en una
competición. Pero de pronto se llenó de niebla el mar. Y dejó de nadar. Cuando
la levantaron al kilómetro llegó, ahí estaba la costa. O sea, estaba a un km de
llegar. Y dijo algo que me impactó, yo no veía la costa, todo estaba nublado
para mí. Si yo hubiese visto la costa, me hubiese esforzado en llegar.
Hoy quiero hablarte de la costa, porque vamos a conocer nuestra segunda casa y
cuando la conozcamos, esto nos va a dar fuerzas para que mientras estamos en
esta casa caminemos con victoria.
Voy a contestar seis preguntas. La primera es sobre los mitos del cielo.
Tenemos que sacarnos algunos mitos, especialmente el pensar que vamos a ser
almitas, que vamos a estar saltando de una nube en otra nube.
Yo siempre pensé eso, que el cielo era una cosa así de nubes,
media celeste y todos saltando. También me imaginé que el cielo iba a ser como
un culto, una reunión que no termina nunca. Y yo decía, qué aburrido, todo el
día cantando, gloria, santo, santo, santo las 24 horas por la eternidad. O que
íbamos a estar flotando en una nube haciendo no sé qué, pero estando ahí en la
nube.
Otra gente piensa que después de la muerte no hay más nada, muerto el perro se
acabó la rabia. Otra gente cree equivocadamente que según la Biblia que nos
morimos y nos volvemos a reencarnar y de acuerdo al karma y cómo vivimos. La
Biblia no enseña ninguna de estas cosas. La Biblia dice que Dios ha puesto
eternidad en el corazón del hombre.
Nosotros creemos en la vida después de la muerte, no porque el
ser humano le tiene miedo a la muerte, eso es mentira, sino porque la idea de
eternidad Dios la puso en nuestro espíritu.
Nuestro espíritu es eterno. Por eso, lo que todo ser humano quiere es volver
nuevamente a conectarse con el Señor. Es volver al Edén. Los psicólogos dicen
que uno quiere volver a la panza de la mamá y eso no es tan así. En realidad,
uno quiere ir más atrás que la panza de la mamá. Queremos volver a esa tierra
cuando fue creada por Dios perfecta, conectada con el cielo, donde Dios puso a
Adán y Eva y todo era perfecto y maravilloso. Todos queremos volver a ese mundo
perfecto. Por eso los seres humanos tenemos utopías, creemos en el mundo
perfecto, vamos detrás de la justicia, porque en el ADN de nuestro espíritu
está el deseo de volver otra vez a ese estado primero.
La segunda pregunta que voy a contestar es qué pasa cuando nos morimos, a dónde
vamos. La Biblia dice que nos vamos con Cristo, que es mucho mejor. No nos
vamos a dormir, no nos vamos a quedar bajo tierra, los que recibimos a
Jesucristo como el Señor y el salvador de nuestras vidas, dice la Biblia que
nos vamos con él. Y dice la Biblia que ángeles nos escoltan en el día de la
partida hacia la presencia del Señor.
Algunos se van en carro de fuego como Elías, pero todos vamos a ser acompañados
por los ángeles del Señor. Cuando una persona muere y tiene a Jesús en su
corazón va a estar directamente con Cristo, pero va a estar con el Señor en un
lugar llamado cielo, pero que no es el cielo definitivo. Es un cielo
intermedio. No es el cielo final donde vamos a vivir sino que es un cielo
intermedio, ahí estamos con el Señor.
Imagínate que yo me quiero ir a Los Ángeles. Si quiero ir a Los Ángeles, tengo
que hacer una escala en Miami. Yo paro en Miami. En Miami espero, pero Miami no
es el destino final. Miami es mi estado intermedio. Hacia donde voy es hacia
Los Ángeles. O sea que cuando una persona muere, se va con Cristo a ese lugar
intermedio.
Alguna gente que muere lo sabe. Dios ya se lo dijo.. El apóstol Pablo les dijo
a los Filipenses en 1:22, sé que estoy preso pero me voy a quedar vivo, porque
ustedes me necesitan. Voy a salir en vida y sé que si me muero me voy con
Cristo, pero me voy a quedar acá. Pero en II Timoteo, cuando Pablo está preso
nuevamente en Roma, dice, ya sé que me estoy por ir, ya terminé la carrera,
peleé la batalla, me voy con Cristo y voy a estar para siempre con él. Alguna gente lo sabe.
Me contaba una familia de una iglesia
donde me invitaron a compartir un tema, que se iban, no recuerdo si de vacaciones
o a dónde, en dos carros dos familias. Y la primera familia iba adelante con el
carro, se les adelantó bastante y el segundo carro venía lentamente. Y estaban
con las hijas y una de las nenas le dice, papá, mira cuántos ángeles que hay en
la ruta, en la calle, hay muchos ángeles. El papá no entendía. Cuando avanzaron
unos minutos más, el primer carro se había accidentado, había muertos. La nena
había percibido a los ángeles que estaban allí escoltando a gente que muere con
Cristo para irse con el Señor.
Una vez una nena le preguntó cómo es mamá el tema de la muerte. Y le dijo, es
como cuando te dormiste en el sofá, vino papá, te cargó en los brazos y te puso
en la cama. Y cuando abriste los ojos, estabas en otra habitación. Para los
cristianos así es la muerte, estamos en una habitación pero cuando abrimos los
ojos, los ángeles nos han llevado a la presencia eterna del Señor. Eso es lo
que la Biblia enseña.
Dios no se lleva a nadie, Dios no manda la muerte. Alguna gente dice, ¿por qué
se llevó a mi hija? La muerte es un ángel que se opone a Dios. De hecho, ese
ángel va a ser echado al infierno con Satanás cuando él venga. La muerte no la
envía Dios. Dios quiere la vida, Dios quiere la bendición, pero esa muerte no
tiene aguijón, es decir que cuando alguien que tiene a Jesucristo muere, ese
ángel no puede llevarse el espíritu a las moradas oscuras por la eternidad, lo
tiene que soltar porque la muerte no puede contra un corazón lleno de
Jesucristo.
La muerte en la Biblia hasta donde pude descubrir se grafica de cuatro maneras,
como una partida, alguien que va de un lugar al otro, como una carpa que se
desmonta y se vuelve a montar, como un barco que levanta el ancla y sigue rumbo
o como una mudanza que uno va de una casa a otra casa.
Cuando uno muere, el espíritu que es eterno se va con Dios, estamos con Cristo
en ese lugar intermedio momentáneamente, pero que gozamos de la presencia del
Señor. El cuerpo duerme. ¿Qué quiere decir? Que vuelve al polvo y que va a
esperar porque ese polvo va a ser resucitado, va a ser creado nuevamente por el
poder de la palabra del Señor.
Ahora, yo de chico pensaba que el cielo estaba para arriba y me
acuerdo que cuando mostraban esas películas de los cohetes que salen y está
todo oscuro el cielo, qué feo, porque está todo como oscuro. No es que el cielo
está para arriba, el cielo es una dimensión, un universo paralelo invisible al
nuestro. Probablemente esté muy cerca, más cerca de lo que pensamos. En la
Universidad de Yale se descubrió que hay 10 dimensiones inobservables y
universos imperceptibles al ojo humano. Es decir que el cielo es un lugar
imperceptible que de a momentos alguna gente de la Biblia pudo verlo, que es
donde está el Señor y donde nos vamos cuando morimos.
Ya contesté la primera pregunta de los mitos, qué pasa al morir, ahora voy a
contestarte la tercera pregunta que me hice. ¿Qué hacen los que se murieron?
¿Qué es lo que están haciendo? ¿Están saltando de nube en nube? Y descubrí algo
muy lindo, todos los que han partido antes que nosotros se gozan de lo que
estamos haciendo. Dice Hebreos 11 que mientras corremos la carrera en este
plano, hay una nube de testigos.
Todos los que han partido antes que nosotros, seres queridos, hermanos en
Cristo, nos están alentando, nos están gritando. No lo podemos sentir en lo
natural, pero en lo espiritual sabemos que hay gente que está mirando.
Dice la Biblia en Apocalipsis que los que partieron en Cristo oran a Dios por
nosotros. Ellos no tienen comunicación con nuestro mundo, porque ya partieron.
No tenemos que invocarlos y pedirles, porque ya no tienen conexión porque
cumplieron su etapa acá. Pero tenemos que saber que están orando por nosotros y
aunque ellos gozan de Cristo, ahora ven el cuadro completo y el anhelo más
grande según la Biblia de los que partieron, es conocer lo que la iglesia está
haciendo acá en la tierra.
¿Te acordás cuando Jesús se subió al monte de la Transfiguración? Se le
aparecieron Elías y Moisés. ¿Y qué hablaban en el monte con Jesús? ¿Cuándo vas
a morir? ¿Cómo va a ser? O sea que los que partieron están ávidos, nos están
mirando, nos están alentando. Cuando conocen al Señor los ángeles les hacen
fiesta y ellos se gozan con los ángeles. Y están arriba, alentándonos,
acompañándonos. ¿Hasta cuándo? Hasta que Cristo venga a buscarnos otra vez.
¿Y sabes cómo va a venir Jesús dice la Biblia? Va a venir con ellos, con los
que murieron antes. Y cuando Jesús venga a buscarnos, no sabemos cuándo, pero
sabemos que falta menos, cuando él venga a buscarnos, nuestro cuerpo va a ser
transformado en un cuerpo eterno. Y los espíritus de las personas que murieron
que están con él, que van a venir con él, van a recibir un cuerpo también
incorruptible. Y cuando Cristo venga, va a comenzar la etapa eterna de vivir
con él para siempre.
Cuando Cristo venga a buscarnos, no sabemos cuándo, cuando él venga, los
muertos en Cristo resucitarán primero. Los que quedamos, dice Pablo en I
Corintios, seremos transformados en un abrir y cerrar de ojos. Y entonces ahí
Dios va a hacer cielo nuevo y tierra nueva. Y ese cielo y esa tierra van a
estar conectados. Nosotros no vamos a vivir en el cielo, vamos a vivir en el
cielo y en la tierra, porque van a estar conectados y vamos a vivir en una
tierra resucitada, con un Cristo resucitado, con un cuerpo resucitado.
Lo voy a explicar desde otro lugar. La historia de la tierra tiene tres etapas.
El plan de Dios tiene tres etapas. Cuando Dios crea, Génesis 1 y 2. Dios crea
el mundo perfecto, Dios crea los cielos y crea la tierra. ¿Por qué Dios creó la
tierra y nos hizo a nosotros de tierra? Para que gobernemos la tierra. ¿Y para
qué nos regaló la tierra? Para que la gobernemos, para que la dominemos. Como
Dios domina el cielo, él puso un vice gobernante para que gobierne la tierra. Y
cuando Dios crea en Génesis 1 y 2, este cielo y esta tierra estaban en armonía,
eso era perfecto. Dios vivía en el cielo y vivía en la tierra. El hombre vivía
en la tierra y vivía en el cielo, porque estaban unidos y conectados.
No había enfermedad. Yo quiero que te imagines, sólo Adán y Eva estuvieron en
esta etapa. No había pecado, no había dolor de muela, no había enfermedad, no
había policía, no había psiquiátrico, no había locura, no había tristeza, no
había animales que se mataban, no había muerte. Era todo perfecto, ahí estaba
la gloria del Señor.
Como él gobernaba en el cielo, Dios tuvo a Adán y Eva y les dijo, así quiero
que ustedes gobiernen. Vamos a hacer un equipo, vamos a vivir eternamente y van
a gobernar y yo seré su gloria. Estaban desnudos Adán y Eva porque los vestía
la gloria del Señor. No nos podemos imaginar, esos días que no había pecado,
enfermedad, no había tristeza, no había muerte, no había nada. Ese era Génesis
1 y 2.
Pero Adán y Eva, ¿qué hicieron? Dijeron, bueno, pero no queremos gobernar
contigo, Señor. Queremos gobernar como nosotros queremos la tierra. Dice la
Biblia que desobedecieron, comieron del fruto, pero no era el fruto, era para
darle la espalda a Dios, era decirle, a mí no me vas a mandar. Eso es el
pecado. Pecado no es portarse mal, pecado es darle la espalda a Dios y decir, a
mí no me va a gobernar nadie. Si me regalaste la tierra es mía, yo hago lo que
se me da la gana.
Y ahí en donde estaba el árbol de la vida, que si alguien comía del fruto vivía
eternamente. Dios los expulsa y ahí entramos a la segunda etapa. Es la tierra
caída, que es donde estamos viviendo ahora. La tierra ahora está caída, el
hombre le dio la espalda a Dios. Ahora tenemos muerte, ahora tenemos
enfermedad, ahora tenemos dolor, ahora tenemos injusticia.
Básicamente, cuando Adán fue echado de ese estado y pasó a la tierra caída,
ahora hay enfermedad, ahora hay injusticia, ahora hay conflictos con uno mismo,
problemas emocionales, suicido, neurosis, locura. No sólo problemas personales,
se fracturó la relación con los demás. Caín mata a Abel, aparece el incesto,
aparecen las violaciones, aparecen los asesinatos, aparece el amor al dinero.
Pero no solamente se fracturó la relación con uno y con el otro, se fracturó la
relación con la tierra. Ahora los volcanes matan gente, ahora las tempestades
matan de a diez miles, ahora la tierra produce espinos, la tierra lastima. Pero
no solamente con uno, no solamente con el otro, no solamente con la tierra,
sino que la relación con ese cielo perfecto se cortó. Por eso hay problemas
espirituales. Y estamos ahora en esta etapa de la historia.
Dios cuando creó la tierra perfecta y los cielos unidos, el plan original y el
hombre se aleja de Dios, Dios dice, tengo un plan. No voy a dejar que te mueras
en pecado. No voy a dejar que la tierra se eche a perder. No voy a dejar que te
mueras eternamente de mí. No voy a dejar que te alejes. Voy a mandar un
salvador. Se va a llamar Jesucristo. ¿Por qué Jesús tuvo un cuerpo? Porque para
entrar en la tierra hace falta un cuerpo. Por eso Jesús fue 100% hombre y 100%
Dios. Y vino Jesús y dice la Biblia que dio su vida en la cruz para que todo
aquel que en él cree ahora tenga vida acá y vida eterna allá.
Génesis 1 y 2, acá estaba todo bien. Ahora entramos Génesis 3, el pecado del
hombre. Toda la historia de la humanidad hasta Apocalipsis 20, toda la Biblia
de Génesis 3 a Apocalipsis 20 es esta etapa de la historia caída, del dolor, de
la aflicción. Pero dice Apocalipsis 21 que cuando Cristo venga vamos a vivir en
una tierra nueva y en un cielo nuevo.
La tierra no va a explotar. La tierra va a ser resucitada. Va a ser recreada,
va a ser limpiada y nuevamente el plan que estaba acá original va a volver a
funcionar por siempre y para siempre. Por eso, Génesis 1 y 2, Dios crea el
mundo, los dos primeros capítulos y los dos últimos dos capítulos de la Biblia,
Apocalipsis 21 y 22, es el cielo nuevo y la tierra nueva.
Cuando Cristo venga otra vez, el árbol de la vida va a aparecer, el que estaba
en el Edén y aparece el cielo y la tierra recreada. Por eso hay una palabra que
se repite mucho en la Biblia, es re, regenerar, reconciliar, redimir,
restaurar, renovar. Re en el griego quiere decir volver otra vez al plan
original. Es decir, que cuando Cristo venga, los muertos en Cristo resucitan,
los que estamos vivos nos quedamos con él y la tierra va a ser limpiada, va a
ser nueva. El cielo se va a volver a conectar y los que amamos al Señor y lo
tenemos en el corazón estaremos por siempre y para siempre con él.
Es decir, que gracias a Jesús, Jesús no murió para que estemos en una nubecita.
El plan de Dios es redimir al ser humano y redimir a la tierra y recrear todas
las cosas otra vez pero sin pecado.
Quinta pregunta. Cómo van a ser los cielos nuevos y la tierra nueva otra vez
conectados. Cómo Dios gobierna en el cielo, nosotros vamos a gobernar en la
tierra con el Señor. ¿Y qué va a pasar acá? Tengo una buena noticia, que acá no
va a haber policía, no va a haber hospitales, no va a haber médicos, no va a
haber psicólogo, no va a haber enfermedad, no va a estar el ángel de la muerte,
no va a estar Satanás, no va a estar el pecado, no va a haber más llanto.
Los animales no van a resucitar, van a ser recreados, porque fueron creados
para vivir eternamente. Los que aman a los perritos, va a haber animales.
Isaías dice que el cordero estará con el león. Los hijos, los niños que
partieron y no los vimos crecer, los vamos a ver crecer en el cielo nuevo y la
tierra nueva. Vamos a tener un cuerpo eterno, como el de Jesús.
Cuando Jesús resucitó, dice que Jesús comía. En el cielo nuevo y en la tierra
nueva vamos a comer. Es más, cuando Cristo venga a buscarnos y se inaugure esta
etapa, ¿saben cómo la vamos a inaugurar? Comiendo. Va a ser la unión tan
gloriosa donde Satanás va a ser arrojado al infierno, el pecado al infierno, el
ángel de la muerte, la enfermedad y vamos a estar por siempre y para siempre
con él.
Vamos a comer, vamos a bailar, vamos a hablar, vamos a recordar. La Biblia está
llena de ejemplos. Jesús comió resucitado. Vamos a comer, vamos a estudiar,
vamos a seguir aprendiendo, vamos a estar hablando con los ángeles que nos
cuidaron. Vamos a estar con Moisés. Vamos a hablar con los dos de Emaús. Vamos
a hablar con los seres queridos que partieron antes de nosotros. Vamos a estar
cara a cara con el Señor.
Vamos a recordar, vamos a jugar. Jesús resucitado, su cuerpo entró a la casa y
traspasó la puerta. O sea que nuestro cuerpo eterno resucitado se va a poder
materializar y desmaterializar. Porque Dios creó el espíritu eterno para
conectarnos con el cielo y el cuerpo eterno para conectarnos con la tierra. Y
vamos a comer, vamos a estudiar, vamos a tener deseo, vamos a ser lindos, vamos
a seguir siendo varón y mujer, no nos vamos a casar, porque todos vamos a ser
una gran familia.
Hoy nosotros en este pedazo de cielo que vivimos en el mundo caído, ¿cómo nos
llamamos? Hermana, hermano. Es el anticipo de la gran familia. Vamos a recordar
todo lo que hemos vivido, pero sin dolor y sin angustia, porque nuestra mente
va a ser redimida. Vamos a llevarnos todo el bagaje de lo que hayamos aprendido
y en esa etapa vamos a ver la gloria perfecta de Dios todopoderoso, vamos a
adorarle sin límites, habrá un desarrollo humano pleno.
La bondad de Dios va a ser celebrada. La vegetación va a ser próspera, va a
haber ciudades. Por eso la Biblia dice que el cielo nuevo y la tierra nueva es
la ciudad de Dios. Las culturas van a ser resucitadas, va a haber ciudades, va
a haber casas. Algunos vamos a estar gobernando en esas ciudades. Dice la
Biblia que algunos van a gobernar sobre una ciudad, cinco ciudades. Va a haber
políticos, pero ungidos por Dios. Y vamos a estar allí.
Va a haber una cultura purificada. Y vamos a cumplir el plan
original del Señor. Eso lo hizo todo Jesús al morir. Jesús no murió nada más
por mí, sino para que el plan original del cielo y la tierra en perfecta
eternidad, se vuelva a cumplir pronto, cuando el Señor venga a buscarnos. Y
toda rodilla se va a doblar, la de Hitler, todos los que murieron rechazando a
Jesucristo como el Señor, los que pisotearon su sangre, los que se burlaron del
Señor, van a caer de rodillas.
Y los que les amamos vamos a caer de rodillas, pero no va a ser de dolor, va a
ser de alabanza. Toda la tierra será llena de la gloria del Señor, como las
aguas cubren la mar. Dice Isaías 60 que ya el Señor será la luz eterna, no
vamos a necesitar más el sol, él será el sol de justicia y el cielo y la tierra
porque al final de la historia ganamos los hijos de Dios. Porque Jesucristo
vino a la tierra, murió por nosotros para que todo aquel que en él cree sean
sus pecados perdonados, entre en el plan y en la familia del Señor y tenga la
esperanza.
Claro que dolemos, claro que tenemos tristeza, lógico que lloramos, pero
lloramos y tenemos tristeza como cualquier ser humano, pero hay una emoción
más, se llama la paz de Dios, porque tenemos la seguridad. Jesús dijo, el que
cree en mí, aunque esté muerto, vivirá.
Y la sexta pregunta, ¿cómo voy a vivir hoy? Estamos acá, estamos entre dos
árboles. Esta es la historia humana, desde Génesis 3, que el hombre fue echado
del huerto, hasta Apocalipsis 20. No sabemos cuánto es esto. Han pasado ya
miles de años, pero sabemos algo. Apocalipsis 21 dice, Después vi un cielo
nuevo y una tierra nueva, porque el primer cielo y la primera tierra habían
dejado de existir, lo mismo que el mar. Vi además la ciudad santa, la nueva
Jerusalén, que bajaba del cielo, procedente de Dios, preparada como una novia
hermosamente vestida para su prometido. Oí una potente voz que provenía del
trono y decía: «¡Aquí, entre los seres humanos, está la morada de Dios! Él
acampará en medio de ellos, y ellos serán su pueblo; Dios mismo estará con
ellos y será su Dios. Él les enjugará toda lágrima de los ojos. Ya no habrá
muerte, ni llanto, ni lamento ni dolor, porque las primeras cosas han dejado de
existir.» El que estaba sentado en el trono dijo: «¡Yo hago nuevas todas las
cosas!»
Y Jesús les dijo a los discípulos en Juan 14, yo me voy al Padre. Cuando muera,
cumpla mi plan, me voy al Padre y les voy a preparar viviendas, mansiones, para
que donde yo esté, ustedes también estén.
¿Qué es el cielo? El
cielo nuevo y la tierra nueva es el plan original de Dios para vivir
eternamente con él para siempre y por siempre en su amor.
El cielo es Dios, la tierra es el Señor, y los que hemos entendido este plan un
poquitito, ahora que estamos en este plan, ¿cómo vamos a vivir? ¿Vamos a meter
más gente en este plan para que cuando Cristo venga y todo se termine haya una
familia grande? ¿Vamos a morir vacíos?
Sembrá todo lo que Dios te ha dado. Tantas cosas lindas tienen que salir de tu
vida. Cuando partamos y estemos con Cristo, en esa escala momentánea hasta que
pasemos todos juntos al cielo, o sea que Cristo venga, porque no sabemos
cuándo, podamos vaciarnos y que más gente conozca que Jesús dio la vida por
nosotros.
Yo ahora entendí por qué Jesús le gritó a Lázaro. Jesús se paró, cuatro días
muerto, los que hemos visto un cadáver, sabemos lo que es la descomposición.
Cuatro días dentro de una tumba. Jesús dijo, corran la piedra y Jesús gritó,
¡Lázaro, sal fuera! Y Lázaro salió resucitado. Y ni bien salió, cenaron en la
casa de Lázaro. Y sabés que yo entendí ahora qué simboliza eso, lo que va a
pasar en Apocalipsis 21, cuando Cristo venga con voz de mando.
Porque Cristo tiene espada de dos filos. Su voz es como el estruendo de muchas
aguas. No es el corderito que fue a la cruz. Es el príncipe, rey, el que tiene
autoridad, el que gobierna, el que nos ama. Cuando venga a buscarnos, va a
gritar nuevamente. Pero ya no va a ser Lázaro. Va a gritar una voz tan poderosa
que los muertos en Cristo resucitarán primero y los que estamos con vida
seremos transformados y va a ser inaugurada la nueva etapa.
Hoy estamos acá y tenemos la esperanza que Jesús fue a
prepararnos una morada más acá. Pero lo más lindo que descubrí en Juan 14 es
que Jesús dijo, no se preocupen, voy a prepararles mansión, morada, para que
ustedes vengan y donde yo estoy, ustedes también van a estar. Y sigue hablando
y después dice en el versículo 23, y les digo algo a ustedes, y los mira a los
discípulos, que si me aman, voy a venir a ustedes y voy a morar en ustedes.
¿Sabes qué es eso? Que hay un pedazo de cielo dentro de nosotros ahora, que es
que Cristo está morando en este corazón y pronto vamos a vivir con él por la
eternidad. Esa es la esperanza de los que servimos, no a Buda, porque se quedó
en la tumba. Mahoma, fue un gran filósofo, pero se quedó en la tumba. Oh, se
quedó en la tumba. Sócrates, Aristóteles, Platón, fueron gente sabia pero se
quedaron en la tumba. Pero Jesucristo dijo, este templo queda tres días y me
vuelvo a levantar. La tumba de Jesús está vacía, vive en nosotros y pronto
moraremos con él para siempre.
Se perdieron en la selva y seguían al guía, y la gente en la selva le dice al
guía, ¿cuál es el camino? ¿Dónde está el camino para salir de aquí? El guía los
miró y les dice, yo soy el camino. Síganme a mí, yo soy el camino.
Moody dijo que en el cielo nos vamos a llevar tres sorpresas, primero, que los
que creíamos que iban a estar no van a estar. Segunda sorpresa, que los que
pensamos que no iban a estar, van a estar y la tercera, que voy a estar yo,
decía Moody.
Yo sé que partió gente, no sabemos si recibieron a Cristo como salvador. No nos
toca a nosotros juzgar eso. Yo soy de los que creen que Dios siempre da muchas
oportunidades y en el último momento vuelve su gloria a manifestarse. Pero yo
te digo algo, los que amamos al Señor, los que creemos en su palabra y los que
tenemos esta esperanza, ¿cómo vamos a vivir? Esa es la pregunta que te dejo sin
responder.
¿Vamos a vivir vaciándonos? ¿Vamos a compartir el amor del Señor? ¿Vamos a
decirle a la gente que Jesús murió, resucitó y que el plan original de Dios,
aunque ha sido momentáneamente interrumpido, aunque vivimos bajo dolor, aunque
suceden cosas que no entendemos por qué, tenemos un pedacito de cielo, porque
Jesús vive en el corazón de los que le amamos? Él es tan grande que los cielos
de los cielos no lo pueden contener y tan pequeño que puede estar en nuestro
corazón por siempre y para siempre.
Pablo decía, ahora vemos como en espejo, en los espejos de ese entonces no se
veía nada. Pablo dice, ahora vemos un poco, pero cuando él venga, y volvamos a
Apocalipsis 21 y 22, a la nueva etapa, la última de la historia, vamos a ver
cara a cara y entender todo.
Hoy estamos acá, estamos con vida y la Biblia dice que todo lo que respira
alabe al Señor. Yo soy de los que creen que en el cielo eterno y la tierra nueva
va a haber muchos y muchos
latinoamericanos y mucha gente salvada . Y va a haber gente de toda nación,
toda tribu y toda lengua. Vamos a mantener el idioma que sabemos hoy pero vamos
a tener el idioma de la fe, que vamos a hablar todos, que va a ser la adoración
delante del Señor.
Así que te quiero animar que no te rindas, si Jesús murió y dio la vida para
restaurar el plan de Dios, nosotros estamos en ese y todas las cosas ayudan a
bien a los que amamos a Dios. Y si alguno en este momento nunca recibió a Jesucristo como el salvador de
su vida, ahí donde estás, tenés que pactar con él.
La puerta del corazón tiene un picaporte solo de adentro, que solamente lo
puedo abrir uno. Y eso no es cambiar de religión, es cambiar de vida. Y abrirle
el corazón y decirle, Jesús, hoy te recibo como el Señor y salvador de mi vida.
Me meto en tu plan eterno, quiero ser parte de la familia y me comprometo a rescatar gente que te conozca a ti también.
Este es un tema para compartir de Org. Hacia La Cima 777