Génesis 35: 9
Cuando Jacob regresó de Padán Aram, Dios se le apareció otra vez y lo bendijo
con estas palabras: «Tu nombre es Jacob, pero ya no te llamarás así. De aquí en
adelante te llamarás Israel.»Y, en efecto, ese fue el nombre que le puso. Luego
Dios añadió: «Yo soy el Dios Todopoderoso. Sé fecundo y multiplícate. De ti nacerá una nación y una comunidad de
naciones, y habrá reyes entre tus vástagos. La tierra que les di a Abraham y a
Isaac te la doy a ti, y también a tus descendientes.» Y Dios se alejó del lugar
donde había hablado con Jacob. Jacob erigió una estela de piedra en el lugar
donde Dios le había hablado. Vertió
sobre ella una libación, y la ungió con aceite, y al lugar donde Dios le había
hablado lo llamó Betel. Después partieron de Betel. Cuando todavía estaban
lejos de Efrata, Raquel dio a luz, pero tuvo un parto muy difícil. En el
momento más difícil del parto, la partera le dijo: «¡No temas; estás por tener
otro varón!» No obstante, ella se estaba muriendo, y en sus últimos suspiros
alcanzó a llamar a su hijo Benoní, pero Jacob, su padre, le puso por nombre
Benjamín.
Anteriormente hablé sobre cosas que se repiten
generacionalmente, lo que la Biblia llama la herencia que llega hasta la cuarta
generación. La ciencia lo confirmó, se llama sociofenograma. Los médicos han
descubierto que hay personas que repiten generación tras generación las cosas
malas que les pasó a los antepasados; por ejemplo un muchacho que un día en el
año tenía ataques epilépticos, pero pasado ese día se le iban. Cuando empezaron
a investigar su historia descubrieron que ese mismo día era el día que el
abuelo se había suicidado; el muchacho inconscientemente se identificaba con el
abuelo suicidado y ese día inconscientemente hacia esos ataques epilépticos.
Un papá tiene dos hijos; muere uno de ellos; la hija mujer
-que vivió- se casa y tiene dos hijos, y se le muere uno; el hijo que vive se
casa, tiene dos hijos y se le muere uno... o sea, repetición de muerte tras
muerte. Se descubrió que muchos accidentes automovilísticos y muchas cosas que
nos pasan son repeticiones que hacemos por lealtades invisibles que hacemos con
esos familiares. Cuando a una persona le va bien y a otro le va mal eso genera
mucha culpa y deudas. Se la llama la culpa del sobreviviente. ¿Por qué muchos
chicos sobrevivientes de Cromañón se mataron? Por culpa, porque en su
inconsciente pensaron "¿por qué mis amigos se murieron y yo estoy
vivo?"
Hay personas que cuando les va a bien y a los de alrededor
les va mal les genera culpa. Muchas personas me han dicho: "estoy muy mal,
porque mi compañera que tenía cáncer murió, y yo también tengo cáncer pero me
sané". Hay personas que de pronto en la casa a toda la familia le va mal o
no tienen trabajo, pero a ellos les va bien; entonces cuando a uno le pasa algo
bueno que a los demás no les pasa, o a ellos les pasa algo malo que a los otros
no les pasa, eso genera una culpa y esa culpa puede hacer repetir las cosas
malas.
Otro ejemplo
interesante: una mujer que tiene cardiopatía congénita; se casa con un hombre y
se ponen de acuerdo de no tener hijos para que los hijos no tengan la
cardiopatía congénita. Son felices, y un día dicen: "vamos a adoptar un
bebé, pero no de nuestro país" y este matrimonio americano viaja a la
India, adoptan un bebé, cuando regresan a Estados Unidos al tiempo el bebé
tiene cardiopatía congénita; lo llevan para operarlo, termina todo, la mujer se
da cuenta que al bebé lo operaron en el mismo hospital, a la misma hora, el
mismo día y el mismo médico que la había operado a ella... eso no es
casualidad, eso es cómo las cosas se van pasando de generación en generación.
Hay personas que repiten accidentes o enfermedades, hay
personas que se mueren a la edad que murió su abuela; repiten aniversarios de
fechas, o repiten cosas malas que les han pasado a sus antepasados. Por eso la
Biblia dice que nosotros tenemos autoridad para cancelar lo malo. Cuando tengas
un accidente o te roben vos tenés que orar y decretar que eso malo que te ha
pasado no va a pasar a tus hijos, ni a los hijos de tus hijos, porque la
Palabra de Dios dice que nosotros somos familia de Dios y no para transmitir lo
malo sino para transmitir lo bueno.
Hay personas que han heredado de sus padres miseria tras
miseria, madres solteras, la nieta también es madre soltera. Hay personas que
han heredado abuso sexual, tras abuso sexual. Hay personas que han heredado divorcio; hay hombres golpeadores
que me han dicho: "mi abuelo era golpeador, mi papá era golpeador" y
heredan todo eso que es diabólico. Por eso yo quiero que pienses en algo malo
que le haya pasado a tus generaciones, a tus papás, a tus abuelos, y eso malo
que ha pasado -una enfermedad hereditaria, un accidente, una muerte, un
suicidio, pobreza, abuso, miseria- lo vamos a cancelar en el nombre del Señor.
Repetí:
"Cancelo de mi vida (nombra la herencia que vas a
cancelar) lo seco, lo echo de mi vida; decreto que no pasará a mis
generaciones, mi simiente no heredará maldición. Cancelo toda enfermedad toda
miseria todo abuso todo accidente, todo lo malo; y a hoy me acerco a vos Padre,
para que todo lo bueno que Cristo ganó en la cruz venga a mi vida y a mi
descendencia. Yo declaro que todo lo que haga me saldrá bien por mil
generaciones, lo decreto y marco un nuevo comienzo, en el nombre de Jesús,
amén".
Fíjense Jonathan Edwards, fue un predicador americano que en
1727 trajo un avivamiento espiritual. Se investigaron mil cuatrocientos
descendientes de este predicador: trescientos fueron pastores, trece autores
importantes, trece presidentes de colegio, sesenta y cinco profesores de
colegios, cien abogados; en su descendencia hubo treinta jueces, cincuenta y
seis médicos, ochenta encargados de oficinas públicas, trece senadores y un
vicepresidente de los Estados Unidos. A mí me impactó cuando leí esto porque
Jonathan Edwards leyó un pasaje en Génesis que se le encendió el foquito; el
pasaje era: "porque toda la tierra que tu ves la daré a ti y a tu
simiente"; y dice la historia que cuando Jonathan Edwards vio su simiente
dijo: "toda mi descendencia será bendecida en el nombre del Señor".
Nosotros vamos a soltar algo poderoso, porque tus hijos y los hijos de tus
hijos, tus padres y tus abuelos, o sea descendencia y ascendencia, todos
estarán bendecidos; no solamente familias sino amigos, compañeros de trabajo y
todos los que se nos crucen. Soltaremos el poder del ADN espiritual y
bendeciremos a las naciones de la tierra.
Jacob tiene un
hermano llamado Esaú; toda la vida vive peleado con el hermano, toda la vida
huyendo porque Jacob fue un tramposo. Esaú lo persigue y lo busca para matarlo;
Jacob huye, pero llega un momento -cuenta la Biblia- que no puede huir más
porque tiene mucho ganado, tiene familia, tiene chicos, ya no se puede mover
como antes. Entonces Jacob no sabe qué hacer y se entera que el hermano lo está
buscando con cuatrocientos hombres. ¿Qué hace Jacob? lo que haríamos todos
nosotros, empieza a orar; y de pronto dice: "¿cómo hago para frenar a mi
hermano?, ya sé, le voy a dar regalos". Junta doscientas ovejas, doscientas
vacas, treinta carneros, junta todos los animales para ganar la simpatía, y se
los envía a Esaú para que no lo mate. Se queda sólo, y mientras está sólo
aparece un ángel de Dios. Cuando Jacob ve que es un ángel empiezan a pelear con
él, y le dice: "¡bendíceme!", y el ángel le dice: "¡salí!",
y empiezan a pelear... trompadas, forcejeos, "¡no te dejaré -dice Jacob-
hasta que no me bendigas, me vas a bendecir!" ¿Qué quería decir
'bendecime'?, quería decir sálvame de mi hermano que me va a matar. El ángel lo
dejó renqueando a Jacob, y le dice "¿cómo te llamas?",
"Jacob", "no te llamas más Jacob (que significa tramposos), vos
ahora te llamas Israel, que quiere decir príncipe, porque has peleado delante
de Dios y delante de la gente, y Dios te ha visto grande"; literalmente el
ángel le dice: "vos nos sos tramposo, vos sos grande delante de Dios y
delante de la gente, porque tu problema no es tu hermano, tu problema es que no
sabes quién sos; mientras no sepas quién sos vivirás huyendo, vivirás peleando
con tu familia; pero cuando sepas que sos un príncipe, que sos grande delante
de Dios, dejarás de huir". ¿Se acuerdan los papás de antes que decían:
"mi hijo el doctor", y estaban orgullosos? Dios es así con nosotros;
cuando Él te presenta delante de los ángeles Dios dice: "este hijo mío es
grande delante de mí y delante de la gente, porque es un príncipe". Jacob
se encuentra con el hermano, se pone de rodillas siete veces y le pide perdón.
Sólo los príncipes dejan de huir, sólo los príncipes piden
perdón, sólo los príncipes se reconcilian. ¿Sabes por qué el hermano no lo mató
a Jacob? Porque Jacob ya no existía más; había nacido Israel, el príncipe del
Señor. Vos sos grande delante del Señor, vos sos grande delante de la gente,
Dios no va a venir a resolver tu problema sino a despertarte para decirte que
no sos lo que dijeron que sos, sino lo que Dios programó en el cielo: vos sos
grande delante de Dios y delante de la gente.
Entonces ahora Jacob se va con su esposa Raquel. Van camino
a Belén que significa casa de pan; a mitad de camino rompe bolsa la esposa y
pare a uno de sus hijos. Dicen los teólogos que parió trillizos; saca uno, saca
otro, cuando se está muriendo -la medicina no estaba avanzada como ahora- dice
la partera: "puja que quedó uno más adentro" y cuando nace el tercero
dice que la mujer quedó con tan poca fuerza que se estaba muriendo, y cuando
vio al bebé le dijo:"te voy a llamar Benoní, hijo de mi tristeza" y
se murió. Su papá Jacob -príncipe- tomó al bebé y dijo: "no te van a
llamar tristeza, te van a llamar hijo de mi mano derecha"...
1) Toda atadura de tristeza será cancelada sobre mi vida
La gente te quiso poner un nombre, la gente te quiere llamar
tristeza, la gente te ha llamado pobre, loca, tonta sin sentido; pero quien
tiene la última palabra no es la gente, ni las circunstancias, sino el Padre. El padre,
Jacob, dijo: "no van a definirlo tristeza; acá el padre es el que tiene la
última palabra".
A vos te han llamado
de muchas maneras, pero en este tema yo te digo: no sos hijo de la
circunstancia, sos hijo de la mano derecha del Padre, y el Padre va a cancelar
todas las demás voces. La gente opinó de vos, la gente te puso nombre, pero
todo eso es cancelado; que digan lo que quieran, pero la última palabra la
tiene Papá, y Papá te dice: hijo de mi mano derecha.
Cuando Jacob le dijo
Benjamín hijo de mi mano derecha le estaba cancelando la culpa, porque cuando
la mamá le dijo tristeza y murió, ese nene iba a crecer con la culpa: "yo
maté a mamá, yo la destruí, fue por mi culpa". Quiero hablarles a los que
han perdido a los seres queridos y se están torturando en el interior "por
qué hice esto, por qué hice aquello, por qué no hice lo otro", yo quiero
decirte que todo eso el Padre lo va a cancelar. Cuando Jacob tomó al bebé le
dijo: "no, no, vos no sos culpable de lo que le pasó al otro, de lo que
decidió el otro, de lo que el otro sintió; vos sos libre de toda culpa porque
no sos hijo de las circunstancias sos hijo de mi mano derecha".
Sé libre de todo
reproche.
2) Todo lo que empezó difícil crecerá en bendición
Todo lo que empecé será terminado. Fíjense Raquel; va con
Jacob a la Casa de Pan (Belén); llegaron a mitad de camino y nació tristeza, el
papá lo agarró y le dijo: "no, tristeza no; hijo de mi mano derecha".
Se suponía que ese nene tenía que nacer en Belén, se suponía que tenía que
tener a sus papás, se suponía que te tenían que amar, se suponía que no tenían
que abusar, se suponía que tenías que haber nacido con finanzas... Quiero
decirte que hoy el Padre está acá para tomarte, porque el Padre no te va a dejar
a mitad de camino, el Padre te va a llevar a la Casa de Pan; porque si Dios
dijo: "vas a crecer allá", ¡vas a crecer allá! Hoy estarás en medio
de circunstancias difíciles, estarás a mitad de camino, estarás en medio del
dolor y la tristeza; pero Papá no te va a dejar, Papá te va a tomar de la mano
y te va a llevar al destino. Hay gente
que va a ser llevada al lugar de su destino.
Si tu pasado es más grande que tu sueño sos un nostálgico, y
Dios no usa nostálgicos.
Israel vivió en Egipto cuatro siglos como esclavos. Moisés
los sacó; llegaron al desierto, estaban entre Egipto y la Tierra Prometida, y
esos que salieron se murieron, los hijos de esa gente nacieron en el desierto.
¿Sabes qué es desierto? Es la mitad de camino; ¿pero sabes qué dijo Dios?:
"a éstos que nacieron en el desierto, en la crisis y en la mitad de camino
yo no los voy a dejar a mitad de camino,
los voy a llevar a la tierra". Tu crisis no te va a matar, tu crisis va a
hacer que el Padre venga, te tome en medio del dolor y diga: "esto nació
difícil mas crecerá bendecido" porque si estás a mitad de camino ningún
hijo de Dios se muere en el desierto, del desierto saldremos en el poder de la
vida de Dios. Todo lo que celebres viene a tu vida para quedarse.
3) Soy hijo de su mano derecha
Su papá lo tomó dijo: "hijo de mi mano derecha".
¿Saben Benjamín qué era? Benjamín y toda la tribu eran zurdos. ¿Sabes que ellos
eran zurdos y eran lanceros? Dice que ellos tiraban la lanza y pegaban. Si él
era hijo de mi mano derecha ¿por qué se hizo el zurdo? Si yo te saludo con la
mano derecha, vos también me das tu mano derecha; pero si yo te tomo de mi mano
derecha para caminar, vos me das la zurda. Porque Dios cuando te da su mano no
es para saludarte, es para acompañarte. Dios unge tus manos para la batalla;
Dios no viene a saludarte, Dios viene a entrenarte, a guiarte, a llevarte;
porque tus manos están listas para la batalla y tus dedos para la guerra. ¡Vas
a soltar la lanza, la espada de la Palabra!
¿Por qué lo llamó hijo de mi mano derecha? Porque él sabía
que iba a pasar crisis, que iba a ver guerra. Lucas Márquez dice: "tus
amigos crean comodidad; los enemigos crean cambio". Tus amigos te hacen
sentir bien, tus enemigos te hacen sentir mal; no sabríamos nada sobre David si
no fuese por Goliat y no existiría Moisés si no fuese por un faraón
endemoniado. Cada vez que Dios levantó un hombre grande fue junto al odio de un
enemigo. Vos necesitas un enemigo; seguro que ya lo tenés (no vino hoy acá
porque te está preparando el funeral ahora mismo), pero gracias a ese
desventurado vas a ser levantado; ellos te podrán tirar, pero nosotros somos
los hijos de la mano derecha del Padre.
Mike Murdok dice: "todos los que no corren riegos
terminan trabajando para los que corremos riesgos". Te vas a rodear de
gente que va a trabajar para vos, porque cuando Dios te unge las manos es para
la batalla. Hay que ser fuertes como Jesús para soportar las cuarenta
injusticias que tuvo en el juicio. Hay personas que alguien no el saluda y ya
dudan si Dios existe. Hay que ser fuerte para perdonar. José perdonó a los
hermanos que por diecisiete años le ocultaron a su papá que José estaba vivo;
hay que ser valiente para perdonar a gente que diecisiete años te alejó de tu
familia. Pero vos sos hijo de la mano derecha, no somos hijos de las
circunstancias.
¿Cómo se llama el que no tiene ni tiempo ni dinero?
Empleado: no tiene tiempo porque trabaja todo el día, y no tiene dinero porque
gana lo justo.
¿Cómo se llama el que
tiene todo el tiempo del mundo pero no tiene ni un centavo? Desempleado: no
tiene dinero porque está para nada, pero tampoco tiene un centavo.
¿Cómo se llama el que
tiene dinero pero no tiene tiempo? Empresario: tiene plata porque trabaja como
un burro.
¿Cómo se llama el que
tiene dinero y tiene tiempo? ¡"Miembros Fihnec"! Gente próspera y
feliz. Dios va a ungir tus manos para que seas próspero en todas las áreas de
la vida.
Diez mil personas escuchando a Jesús; habló como tres días
seguidos; y viene Felipe y le dice: "maestro despídelos, no tenemos para darles
de comer" y Jesús dijo: "¿qué tienes?" Viene Andrés: "acá
hay un nene que nos dio cinco panes" ...¿en diez mil personas me van a
decir que sólo un nene tenía cinco sándwiches?, ¿de los diez mil nadie tenía ni
un poquito de comida? Hubo un nene que se animó a salir de la multitud y decir:
"no me importa si nadie da nada, a mí me enseñaron a dar porque cuando uno
da siempre termina bendiciendo a su casa". El único nene le dio los cinco
sándwiches; yo me imagino los matronios diciendo: "guarda que están pidiendo
y te van a sacar el sándwich", diez mil miserables, ¿sólo un nene tenía
cinco panes? Pero cuando le dio de comer a todos dice que 'sobraron doce
cestas'. Quiero que lo veas bien, doce cestas llenas de panes. Y Jesús habrá
dicho: "dénselas al nene", y como ya había terminado la reunión el
nene dice: "síganme con las doce cestas, por acá vivo yo", y lo
seguían con las doce cestas. Toda la ciudad va a ver con sus propios ojos cómo
te sigue la prosperidad de Dios sobre tu vida. Toda la prosperidad de Dios te
va a seguir hasta tu casa y vas a bendecir a tu mamá, vas a bendecir a tu papá,
vas a bendecir a tus hijos. Cuando entres a tu casa no vas a llegar con cinco
panes sino con doce cestas que el Padre te ha dado para que lleves a tu casa;
porque los hijos de Dios no heredamos maldición, heredamos bendición.
¿Sabes por qué doce cestas? Dios te va a prosperar por todo
el año; saliste con cinco panes, volverás con la prosperidad de todo un año a
tu casa, porque cuando Dios te bendice, te bendice grandemente.
Quiero que guardes esto en tu corazón: Jacob peleó con el
ángel y el ángel le dijo que era un príncipe, porque sos grande. Pero después
se le apareció Dios y también le dijo príncipe. ¿Por qué se le apareció Dios si
ya el ángel se lo había dicho? Porque el ángel no te puede cambiar el nombre,
el ángel te da una previa. Yo soy como un ángel para vos, te estoy dando la
previa de lo que Dios va a hacer en tu vida. Pero yo no te puedo cambiar, te
estoy anunciando que sos un príncipe y que en los próximos minutos el Padre va
a bajar adonde estás para decírtelo Él directamente y personalmente. El ángel
puede anunciar pero el que cambia es Papá.
Cuando Jacob vio a su bebé nacer y la mamá agonizando -que
le dijo tristeza- Jacob lo tomó y dijo: "no; yo sé lo que es vivir con un
nombre equivocado, yo sé lo que es vivir huyendo, yo sé lo que es que te llamen
tramposo cuando no lo sos; yo sé lo que es, y yo no voy a permitir que lo que
me pasó a mí te pase a vos. Vos no sos tristeza, vos sos hijo de mi mano
derecha". Todo lo bueno que Dios va
a hacer en vos va a ser para que lo lleves a tus hijos y le digas: "yo sé
lo que es pasar miseria, yo sé lo que es crisis, yo sé lo que es caminar sin
Dios; pero Dios me ha puesto como padre a mitad de tu camino para decirte que a
vos no te va a pasar, vos sos hijo de la mano derecha de papá, vas a liberar a
muchos, vas a ir y liberar a tus papás, a tus abuelos, a tus hijos a tu esposa,
porque Jacob dijo: yo sé lo que es sufrir".
¿Sabes cómo nos llamamos nosotros? Hermanos, porque somos
del linaje de Dios, y todo lo bueno que Jesús ganó en la cruz y en la
resurrección está en nuestro ADN. Vamos
a ir a los que están recién paridos y a los que los ha rodeado la tristeza y
las circunstancias y le vamos a decir: "vos no sos lo que la gente te ha
dicho". Hay personas a quienes los padres les dijeron: "me arruinaste
la vida". Hay padres que han abandonado a sus hijos, hay padres que han
rechazado, hay gente que te ha tratado de loca, hay gente que te ha agredido;
pero hoy me paro como lo hace un ángel para darte la previa, el anuncio, que en
pronto el Padre te dirá la última palabra y la última palabra no es hijo
bastardo, no es tristeza, no es muerte, no es miseria, no es abandono... ¡sos
hijo de la mano derecha del Padre!
Cuando Dios suelta un avivamiento y nos metemos en lo hondo
de Dios, Dios te da todo, te abre todo. Y yo siento que estamos entrando en lo
hondo, se van a abrir todas las puertas para que llevemos el mensaje de
bendición. El Señor me dijo: ¿sabes qué va a pasar en los próximos meses?
Presencia de Dios va a sacarle la religión a Jesús, porque la religión lo
encasilló y lo religiosos, pero lo vamos a sacar de ahí y lo vamos a llevar a
la ciudad, porque Él no fue hecho para cuatro ritos tontos y cuatro paredes; Él
fue hecho para que tengamos vida y vida en abundancia.
El profeta en una oportunidad estaba arriba de la montaña
diciendo: "manda lluvia, lluvia, lluvia". Vio una nubecita, y se vino
un chaparrón, una tormenta. Y el profeta le dijo al rey: "se viene la
lluvia" y el hombre entró con su carro y Elías detrás; terminaron en la
otra punta de la ciudad. Cinco minutos atrás estaba orando arriba de la
montaña, diez minutos después estaba en otro lugar. La palabra profética se
mueve rápido: si vos te la perdés por dos semanas, te quedaste en el lugar,
mientras que nosotros estamos del otro lado; algunos aparecen cada tanto y
dicen: "está todo igual, el que salta es el mismo", no, no está todo
igual; en lo espiritual nos movimos, estamos a kilómetros. No te pierdas porque
acá vamos rápido. Ya nos movimos.
En última instancia ninguna de las voces va a poder decir
quiénes somos, sino Papá que nos amó a través de Jesús.
Este es un tema para compartir de Org. Hacia La Cima 777
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