domingo, 26 de agosto de 2012

COMO PELEAR POR TU FAMILIA




DEMOS FUE UN HOMBRE QUE NOS ENSEÑO
QUE LO PRIMERO ERA LA FAMILIA


Marcos 14:50-52 Entonces todos lo abandonaron y huyeron. Cierto joven que se cubría con sólo una sábana iba siguiendo a Jesús. Lo detuvieron, pero él soltó la sábana y escapó desnudo.
A Jesús lo van a arrestar, huyen todos, literalmente desaparecieron y queda un muchacho joven tapado con una sábana. Era la madrugada, se ve que escuchó el barullo de los soldados que iban a agarrar a Jesús, se levantó de la cama, agarró la sábana, se tapó con la sábana y fue a ver qué pasaba. Y seguía a Jesús. Y todos huyeron y los soldados romanos le tiraron la sábana y el muchacho salió huyendo desnudo. 

Hoy toda mi familia va a salir de lo malo para entrar a la bendición.
El primer principio que te quiero enseñar es honrar a nuestros padres. Dios le dio los diez mandamientos a Moisés. Los primeros cuatro eran relación con Dios, no tendrás dioses delante de mí, no te harás imagen de mí y en el quinto mandamiento dice, honra a tu padre y a tu madre, y después siguen los mandamientos, pero ahora es con respecto a la gente. No robarás, no cometerás adulterio, etc. O sea que en el medio de los cuatro primeros mandamientos, en el quinto dice, honra a tu padre y a tu madre. Después vienen los otros cinco.
 

En el medio dice, honra a tu padre y a tu madre. ¿Por qué puso en el mandamiento quinto honra a tu padre y a tu madre? Porque el que sabe honrar a los padres, sabe llevarse bien con Dios, manejar el mundo espiritual y sabe llevarse bien con la gente, el mundo emocional natural.
 
Honrar a los padres quiere decir hacer las paces con los padres, quiere decir perdonar a los padres, quiere decir, Señor, si aprendo a caminar en paz con mis papás, voy a poder manejar los mandamientos divinos sobrenaturales y voy a poder manejar los mandamientos naturales.
 
A los diez mandamientos, ¿en qué número les dijo honra a tu padre y a tu madre? En el quinto. Dice, honra a tu padre y a tu madre. ¿Pero cuándo le dio los diez mandamientos a Moisés? En el desierto. ¿Y los papás qué hacían con sus hijos en el desierto? Nada. ¿Les daban comida a los hijos en el desierto? No, porque Dios le mandaba maná. ¿Les daban zapatos los padres? No, porque se los hacía crecer Dios. ¿Les daban ropa nueva? No. O sea, en un contexto donde los padres no le daban nada a los hijos, Dios les dice, honra a tu padre y a tu madre.
 

Porque tenés que hacer las paces con tus papás, sin importar si te dieron o no te dieron, si te bendijeron o no te bendijeron, honra a tu padre y a tu madre. Alguna gente dice, no puedo honrar a mi papá, a mí me abusó, a mí me maltrataron, a mí me abandonaron. Pero Dios les da eso en ese contexto, donde los padres no le dieron nada, porque Dios dice, si querés recuperar a tu familia, tenés que perdonar, tenés que honrar, tenés que reconocer. ¿A quiénes, si los papás no les dieron nada? A los que te dieron la vida.
 
Tus padres naturales y espirituales son los que te dan vida. Y tenés que aprender a honrar al que te imparte vida, no diciéndole, papá, mamá, papito, sino honrando, diciendo, me han impartido algo de vida, yo honro a esa persona. Y si mis padres me impartieron la vida, con eso me alcanza para honrarlos.

Honrar a los padres. ¿Hiciste las paces con tus papás, estén vivos o no? ¿Has hecho las paces con ellos, los has perdonado, los has soltado de tu corazón? ¿Has sabido reconocer delante de Dios y de ellos las cosas buenas que te han dado? Porque dice que este es el único mandamiento con promesa.
 
Honra a tu padre y a tu madre para que vivas muchos días. O sea que si honramos a nuestros papás, la recompensa es vivir muchos años. ¿Por qué? Porque cuando los hijos en el desierto cuidaban a los papás viejitos, ¿qué tenían que invertir en los papás? Tiempo, y Dios le dice, hijo, si invertís tiempo para cuidar a tus papás mayores, yo te voy a pagar con larga vida, con más tiempo. Todo el tiempo que hayas invertido en perdonar, en amar, en honrar a tus papás, hayan hecho lo que hayan hecho, Dios te lo va a pagar con larga vida.
 

¿Y eso que quiere decir? No quiere decir, ah, mis papás eran geniales, cuando tus papás te lastimaron. Quiere decir, sé que me lastimaron, sé que me abusaron, me hubiese gustado que mi mamá me abrace, me hubiese gustado, pero me dieron la vida, con eso me alcanza, los perdono, los honro. Hicieron hasta donde pudieron, los bendigo y entonces Dios dice, estás listo para manejar mandamientos sobrenaturales y mandamientos naturales para que te vaya bien.
 
Hoy perdono, me desato de todo lo malo que mis padres me hayan hecho, y los bendigo. Hoy los honro por la vida que me han dado y declaro que bendición habrá en mi casa, amén y amén.
Bendecí a tus padres, no importa lo que hayan hecho, lo que haya pasado. Hacé las paces con ellos, con los papás internos que están dentro nuestro. Tal vez alguno se fue, mamá se murió, pero están todavía adentro. Hacé las paces con ellos porque larga vida es la promesa del Señor.
 
Ahora les voy a hablar a las parejas. Vamos a recuperar a los mejores matrimonios, los vamos a tener en Presencia de Dios. Las mejores familias van a nacer de esta forma. Y te voy a enseñar cómo recuperar tu matrimonio y tu pareja.
 

Lo segundo, construir. Y esto que te voy a contar me impactó mucho. Lo leí de una psicóloga norteamericana, se llama Shirley Glass. Ella dice que el 60% de los matrimonios en que hubo infidelidad se amaban y se llevaban bien.
 
Hoy la mitad de los matrimonios se separan o han pasado por infidelidad. Ella dice que descubrió que la gran mayoría de las infidelidades no es porque había un problema de la pareja, sino que la pareja se llevaba bien, pero que no habían sabido construir ventanas y paredes. Ventanas y paredes.
 

Y me impactó eso y te lo quiero compartir, porque me parece algo extraordinario. ¿Qué quiere decir ventana? La ventana representa la intimidad. Yo tengo que pactar con mi esposa, con mi esposo, sinceridad a rajatabla. Eso quiere decir abrir la ventana y prometernos que nos vamos a decir la verdad con sinceridad siempre, que no nos vamos a esconder nada, porque si no hay ventana, no podemos entrar en el mundo del otro.
 
¿Qué pasa cuando no hay ventanas? Uno no se abre. El hombre se está matando trabajando todo el día y la mujer se siente sola. El hombre cree que con lo que está haciendo está construyendo su matrimonio hasta que ella se manda a mudar con otro o él se manda a mudar con otra. Y dice, ¿qué pasó, por qué mi pareja está mal? Porque no hay ventana, no hay sinceridad, no hay compartir.

Hablar de nosotros, cómo nos está yendo, qué pensás de la pareja. Cuando una mujer dice, tenemos que hablar de nosotros, los hombres dicen, no, cortala, qué tenemos que hablar. Porque a las mujeres les gusta sermonear también, y eso no es ventana. Ventana es hablar cada día, día por medio, etc., pero tener la comunicación abierta. Ser sinceros. Hablar con claridad lo que nos duele, lo que no nos gusta, lo que nos gusta. Ventana.
 
Lo segundo es que hay que levantar una pared. ¿Qué quiere decir una pared? Contra los terceros para que no vean nuestras ventanas. Los de afuera son de palo, no tienen que ver nuestra intimidad. Los límites quieren decir que voy a mantener paredes, límites, con mis amigas, con mis amigos. La infidelidad el 90 por ciento es con compañeros del trabajo.
 

¿Y entonces qué hace uno? Y dice esta autora, hay que poner pared. Por ejemplo, nunca hagas un chateo erótico con un amigo o con una amiga. Nunca fantasees sexualmente con un amigo o con una amiga. ¿Por qué? Porque entonces no tenés pared.
 
No vayas a hacer algo solo que después te avergonzarías. Dice, por ejemplo, ¿qué pasaría si tu relación con tu amiga o con tu amigo se filmase y la viese tu esposa o tu esposo? ¿Te gustaría? ¿Cuándo estás con ese amigo o con esa amiga, sos distinto que cuando estás con tu esposa o con tu esposo? ¿Sos de contarle más a los de afuera los problemas que los problemas propios de la pareja a tu pareja?
 

Mucha gente dice que tienen ventanas de intimidad pero no ha puesto muros. No ponen límites para decirle que no a determinadas cosas, a decirle que no al coqueteo, decirle hasta ahí, eso no. Ni de mi parte ni de la parte del otro. Esos límites nos protegen.
 
¿Qué pasa cuando ese muro en vez de tenerlo para afuera lo ponemos en medio de la pareja? Ya no podemos ver la ventana del otro. Giramos y buscamos una ventana de afuera. Y ahí viene la amante o el amante. El muro ahora está en la pareja. Tenemos una vida secreta, hay algo que no saben, ahora salgo a desayunar con mi amiguita, con mi amiguito. Porque ahora el muro está en el lugar equivocado.
 
¿Entonces, qué tenemos que hacer? Agarrar el muro y aprender a poner límites. Y mantener las ventanas abiertas para compartir y ser sinceros.
 

Yo hablé en el canal sobre infidelidad por cuarenta minutos. Y me entraron cientos de mails. Y desperté y dije, ¿qué está pasando con las familias? Satanás se está haciendo un picnic. No alcanza con que pongas ventanas y no tenés pared, porque vas a tener intimidad, pero vas a coquetear, vas a chatear de más, vas a salir a hacer cosas que no hay que hacer. Y no sirve tener pared, poner límite a los demás pero no tener intimidad. Hay parejas que se separan y ella dice, no sé por qué me dejó. No entiendo. Tenías la ventana cerrada. El hombre llora, dice, me abandonó. ¿Por qué? Un ataque del diablo. No, cerraste la ventana, dejaron de compartir. Construir.
Honrar a los padres, construir la pareja. Pactá con tu esposa, con tu esposo. Los novios, pacten sinceridad. Vamos a hablar lo que nos gusta, lo que no nos gusta, los que nos molesta, sin retarnos, sin sermonearnos, sin repetir las cosas. Pero vamos a tener las ventanas de la intimidad, y vamos a poner límites. No al coqueteo, nada secreto que no podamos hacer si nuestra esposa o nuestro esposo se enterasen. Eso se llama construir y lo hace la gente inteligente, porque si querés formar una pareja, formala y construila bien.
 

Si queremos salvar a la familia, bendecir a la familia, necesitamos poner ventanas, ser sinceros y levantar muros, no hacer nada, imaginarnos que nos están filmando la relación con nuestra amiga, con nuestro amigo, nuestro jefe, nuestro compañero de trabajo. Si ese video lo viésemos en casa, ¿tendría vergüenza, me arrepentiría de algo? Cuidar los muros, mantener las ventanas. Construir.
Guerra espiritual es conquistar el botín. Voy a tomar el botín de mi mente, voy a tomar el botín de la prosperidad, voy a tomar el botín de mi familia, voy a tomar el botín del gozo, voy a tomar todo lo que es mío, lo voy a tomar con la guerra espiritual.

A Jesús lo vienen a buscar para llevarlo a la cruz. Y hay un muchacho tapado con la sábana. Todos huyeron pero este muchacho se quedó un poco más y estaba mirando.
 
Lo primero que te quiero decir es que hay gente que sigue a Jesús que se viste de manera distinta a como te vestís vos. Algunos se visten raro, pero aman al Señor. Adoran de manera distinta que nosotros, pero aman a Jesús. Oran de manera distinta, tienen hábitos distintos, no piensan como pensamos nosotros, los discípulos, pero también aman al Señor. No critiques al que viste distinto.
 
Era un joven pero no dice el nombre. El único evangelio que nombra esto es Marcos. Algunos dicen que era Marcos, pero no dice que era Marcos. ¿Por qué no dice el nombre de este muchacho tan raro que está a la madrugada tapado con una sábana, desnudo, siguiendo al Señor?
 
En primer lugar dice joven. ¿Jesús cómo era? Joven. Acá hay algo común que tienen este joven y el joven Jesús. Jesús murió a los 33 años, murió joven. En segundo lugar, los soldados quisieron apresar a este joven, los mismos soldados que apresaron a Jesús. Hay otra cosa en común. A los dos los veían a buscar los soldados. Lo tercero que tenían en común es que uno tenía una sábana, dice el original, de lino. Y Jesús tenía una túnica de lino, de un hilo. La otra cosa que tienen en común es que a este joven le agarran la sábana y sale huyendo desnudo y Jesús, cuando le sacan la túnica, muere en la cruz desnudo.
 

Este muchacho está puesto acá para compararlo con Jesús. Eran los dos jóvenes, los dos están en el mismo lugar, a los dos los buscan los soldados romanos, los dos tienen una túnica, a los dos se la sacan. Pero hay una diferencia, que uno fue a la cruz a morir, y el otro se escapó. Eran jóvenes, eran varones, tenían túnica, los buscaban los soldados, quedaron los dos desnudos, uno ahí y el otro en la cruz cuando murió. ¿Pero cuál es la diferencia? El final. En el final uno va y derrama su sangre y el otro no derrama su sangre. Uno muere y el otro vive.
 
Había una ofrenda que hacían los judíos, se llamaba la ofrenda de la expiación. Nosotros no entendemos el pasaje, pero cualquier judío que lee esto lo entiende. ¿Qué hacían en el día de la expiación? Para perdonar los pecados traían dos cabritas, dos cabras. Echaban suertes, y una de esas cabras la mataban para el perdón de los pecados. Y a la otra cabra la soltaban con vida.
 
¿Qué simboliza este joven? A vos y a mí. Jesús fue a la cruz a morir por nosotros para que podamos vivir y ser libres, tener victoria y perdón. ¿Sabés quién es este joven? ¿Por qué no tiene nombre? Sos vos y soy yo. A ambos nos quería matar el pecado, pero el Señor fue y derramó la sangre para que yo pueda escapar y ser libre.
 
¿Cuál es el secreto de la guerra espiritual? Jesús murió por mí y si él murió por mí, soy libre, tengo victoria, tengo perdón, tengo gloria, tengo unción, porque alguien fue para que yo escape, sea libre, tenga victoria, y mi familia sea bendecida.

El secreto que le voy a estampar en la cara al enemigo es que él fue a la cruz y murió por mí. Y porque Jesús murió por mí, ahora estoy con vida, ahora estoy libre por él. Recordale la cruz al enemigo. Cuando veas la deuda, decí, Jesús murió por mí para que este joven pueda huir con vida.
 
Cuando Jesús murió, José de Arimatea compró una sábana blanca, lo envolvió y lo metió en la tumba. Y este joven también tenía una sábana blanca. Y Jesús estuvo en la tumba y resucitó. Cuando resucitó, se sacó la sábana y la dejó dentro de la tumba para que se la lleven los soldados romanos.
 

Dejar la sábana simboliza no sólo que Jesús murió por mí, sino que Jesús resucitó y dejó la sábana. Quiere decir resucitó. Y cuando a este joven le sacaron la sábana simboliza que también vamos a resucitar, que vamos a tener vida y vida eterna.
 
¿Las sábanas qué representan? Representan lo humano, lo que compramos, lo que hoy tenemos. Tu vida va a quedar aquí en la tierra. No nos vamos a llevar nada. Eso es la sábana. Hoy la sábana nos envuelve un poco. Representa las finanzas, representa la casa, representa lo que nos cubre. Eso va a quedar acá porque nos vamos a ir con Cristo para la vida eterna. Y un día vamos a dejar todo nosotros también y la promesa de los hijos de Dios es que tenemos vida y vida eterna.
Jesús murió por mí y porque él murió por mí yo ahora tengo vida y cuando parta, vida eterna también. Ese es el secreto de tu victoria.
 
Jesús murió por mí. Y cuando la sábana quede acá, vamos para siempre con él. Ese es el secreto. Pegale con eso al diablo. Jesús murió por mí y resucitó. Yo tengo vida.
Honro a mis padres, hago las paces con ellos, construiré a mi pareja con sinceridad y con límites. Voy a recordar el secreto de la guerra espiritual, él murió y yo tengo vida.

Este es un tema para incrementar nuestro liderazgo.
Escríbenos a byron.g.cano@gmail.com

martes, 21 de agosto de 2012

SABER DISTINGUIR ENTRE LO ESENCIAL Y LOSUPERFLUO


Saber distinguir entre lo esencial y lo superfluo

“Así que, teniendo sustento y abrigo, estemos contentos con esto”.
1 Timoteo 6.8

Uno debe tener presente qué cosas son esenciales para vivir, como la ropa, alimentos, vivienda, etc., y cuáles no, como un vehículo, la TV por cable, servicio doméstico, etc.
De más está decir que cuando hablamos de ropa no necesita ser de una marca exclusiva, ni alimentos servidos en un restaurante cinco tenedores o la vivienda en una torre de categoría.
No te auto presiones “necesitando” cosas que en realidad no son necesarias, y creyendo lo que la publicidad te dice acerca de cosas esenciales que en realidad no lo son.
Muchos dicen “sin aire acondicionado no se puede vivir”, cuando en realidad sin aire no se puede vivir. Por supuesto si este está acondicionado será mucho más confortable, pero no es indispensable.
Nunca te olvides que no es más rico el que más tiene sino el que menos necesita, por eso hay gente que logró la independencia financiera con muy poco, y pueden vivir de forma tranquila y relajada.
Es bueno darse gustos en la vida, pero identificándolos como tales, y no como cosas imprescindibles.
Aun la gente de mucho dinero, a pesar de su condición, tiene bien presente lo que es necesario y lo que no, y sabe cuánto gastar en una cosa y en la otra, aun tomando la decisión de prescindir de algo en función de un proyecto. No es casualidad que tenga dinero.
En un tiempo donde viven creándote necesidades, tené la capacidad de discernir qué cosas lo son verdaderamente y cuáles son prescindibles para vos.
Esto será fundamental, primero para que puedas vivir feliz con lo que ya tenés, y segundo para poder crecer al disponer de recursos que sean utilizados en función de tu proyecto personal.
este es un tema para compartir de Org. Hacia La Cima 777
escribenos a byron.g.cano@gmail.com 

sábado, 11 de agosto de 2012

Para cosechar hay que sembrar




"No os engañéis; Dios no puede ser burlado: pues todo lo que el hombre sembrare,
eso también segará”. Gálatas 6.7

No te engañes, Dios no puede ser burlado, la ley de la siembra y la cosecha se cumple siempre, si no sembrás no cosecharás, y conforme lo que siembres será la cosecha que obtendrás.
Muchos se burlan sistemáticamente de Dios, pidiéndole cosechar cosas que no han sembrado, y no entienden que Él no puede ser burlado, y si no siembran no cosecharán.
·         Señor, dame la casa para la cual yo no estoy ahorrando.
·         Señor, dame el trabajo que yo no estoy buscando.
·         Señor, dame un aumento de sueldo por el cual yo no me estoy esforzando.
·         Señor, prospérame mientras yo te sigo defraudando.
·         Señor, dame hijos ordenados, aunque yo nunca les enseñé a ordenar.
·         Señor, dame un matrimonio sano, a pesar de no hacer sanidad interior.

Si hasta el día de hoy no has recibido lo que deseas cosechar, fíjate si estás sembrando en consecuencia, y si no es así rectifica tu forma de actuar, porque mientras no siembres no cosecharás.
Si estás desconforme con lo que cosechas, fíjate las semillas que estás sembrando, porque mientras no cambie la semilla no cambiará el fruto.
Pero también quiero decirte que nadie te engañe, Dios no puede ser burlado, y si vos sembrás vas a cosechar, podrás tener tu casa, conseguir ese trabajo, recibir un aumento de sueldo, ser prosperado por Dios, tener hijos ordenados y un matrimonio feliz.
También si la semilla que colocas es la correcta, tendrás la cosecha correcta en todas las áreas de tu vida, ya que es imposible que la semilla adecuada produzca un fruto inadecuado.

martes, 7 de agosto de 2012

Cambiar la mentalidad de consumidor a inversor






“Cuando aumentan los bienes, también aumentan los que los consumen.
¿Qué bien, pues, tendrá su dueño, sino verlos con sus ojos?”.
Eclesiastés 5.11

Cuantos más bienes hay, más personas los consumen, este es el principio del consumismo, el
marketing no inventó nada, Salomón ya hablaba de esto hace tres mil años atrás.
Por eso hoy en día cada vez hay más modelos de distintos productos porque cuantos más modelos haya, más personas serán las que los consuman.
Lo mismo sucede con los tamaños de algunos envases, antes la botella de gaseosa más grande era de un litro y hoy es de tres litros, porque cuanto más hay para consumir, más se consume.
El problema se suscita con la segunda parte del versículo y es que la mayoría de las cosas para lo único que sirven es para mirarlas, es decir, no producen nada.
Para invertir hay que tener dinero, pero antes hay que tener mentalidad de inversor, porque las cosas se crean primeramente en la mente, por eso la Biblia enseña que “como es el pensamiento del hombre en su corazón, el tal es”.
El que tiene mentalidad de consumidor, mentalmente ya ha gastado el dinero antes de haberlo recibido, y el que tiene mentalidad de inversor ya lo ha invertido, mentalmente, aunque todavía no lo haya recibido.
Por eso, mucha gente, a pesar de haber recibido dinero o aun de haber ahorrado, utiliza ese dinero en cualquier cosa menos en invertir, esto es, porque mentalmente está programada nada más que para consumir.
Cuando hablamos de una inversión en materia económica, la definición más sencilla es la siguiente: inversión es lo que mete dinero en tu bolsillo.
Si compras un auto y lo usas para pasear, este no constituye una inversión en materia financiera, pero si lo pones a trabajar y recibís una renta a través de él se convierte en una inversión que genera recursos sin que tengas que trabajar vos para obtenerlos.
Uno debe invertir de acuerdo al nivel en el que se encuentra, algunos construyen una segunda casa en el terreno que tienen para alquilarla y obtener una renta, otros invierten en instrumentos financieros, otros en comprar un local o un departamento y ponerlo en alquiler.
Aspira de aquí a un tiempo a ser financieramente libre, lo cual no significa que seas millonario, sino tener inversiones que trabajen en tu lugar y vos poder decidir qué hacer con tu vida sin tener limitaciones económicas y trabajando cuando lo desees.
En definitiva, deja de producir para tener cosas y empezá a tener cosas que produzcan para vos.
Este es un mensaje de Org. Hacia La Cima 777

LA FE FUNCIONA PARA YA Y EN EL PROCESO





I Samuel 11: 1-3 Najás el amonita subió contra Jabés de Galaad y la sitió. Los habitantes de la ciudad le dijeron: --Haz un pacto con nosotros, y seremos tus siervos. --Haré un pacto con ustedes --contestó Najás el amonita--, pero con una condición: que les saque a cada uno de ustedes el ojo derecho. Así dejaré en desgracia a todo Israel. --Danos siete días para que podamos enviar mensajeros por todo el territorio de Israel --respondieron los ancianos de Jabés--. Si no hay quien nos libre de ustedes, nos rendiremos.
Najás quiere decir serpiente. Todo lo que tenemos que usar es la fe. Pablo dijo, he peleado la buena batalla, he guardado la fe, porque lo que está en juego es la fe. Las batallas tienen el nombre de lo que está en juego. En la batalla de Afganistán estaba en juego Afganistán, en la batalla de Vietnam estaba en juego Vietnam. Y en la batalla de la vida cristiana está en juego la fe. Y tenemos que aprender a usar la fe. Anoté cinco ideas sobre la fe. 

La fe siempre funciona en dos niveles. ¿Cuántos tenemos un problema que resolver? ¿Alguna enfermedad que sanar, alguna deuda que pagar? ¿Algún problema familiar, con los hijos, con los padres, etc.? Vamos a usar la fe. La fe funciona en dos niveles. Dos niveles.
 

Primero, la fe funciona para el ya. Vas a usar la fe y Dios te va a dar un milagro ya, instantáneamente. De un minuto al otro, la deuda va a estar cancelada. De un minuto al otro, la enfermedad se va a haber ido. De un minuto al otro, te van a dar el aumento, porque la fe funciona para el ya, para lo instantáneo, para lo de repente. Y te quiero decir que en el 2012, vamos a ver milagros ya, milagros en un minuto, ciegos ver, paralíticos caminar, muertos resucitar, deudas canceladas y va a ser en menos de un minuto porque la fe funciona con el ya. 

Segundo. Pero también funciona con el proceso. Hay cosas que van a tardar, que tardan un año, que tardan cinco. Hay gente que quiere todo ya. Y hay milagros que Dios nos da ya, pero hay otros que nos los va a dar en el proceso del tiempo. 
A un hombre se le hundió la fábrica, se le quemó todo, pero dijo, me volveré a levantar porque tenía fe para el proceso. Tenés que usar fe para lo instantáneo pero también fe para el proceso, para que si tarda un año, tarda dos, tarda tres, uses la fe porque tener la seguridad que Dios te lo va a dar.

Un golpe de agua cae sobre la roca  en su número 1000, pero no fue el 1000 el que partió la roca, fueron las 1000 gotas de agua. Entonces, tenés que saber que hay cosas que van a ser ya, rápidas, instantáneas, maravillosas y otras que van a llevar tiempo, pero lo vamos a lograr también. Ya y en el proceso.
 

Tercero, cosa, la fe sirve para salir del problema y para aguantar el problema. A veces la fe Dios te la va a poner para que salgas de la deuda, para que salgas de la enfermedad, para que salgas de la dificultad. Vas a salir de eso que te estaba atormentando. 

Pero cuántas veces nos ha pasado que hemos orado y el problema no salió.  Porque eso es la fe para aguantar el problema, para que respires más que el problema. Por eso, si no viste la solución y alguien te dice, ah, ¿qué pasa que Dios no te responde y todavía estás aguantando este problema tantos años? Le tenés que enseñar esto, hay fe que al momento te saca del problema y hay fe que no te saca el problema, pero te da la fortaleza, la fuerza y la capacidad para aguantar lo que sea necesario y ver la victoria tarde o temprano.
 

José le interpreta el sueño a Faraón y Faraón lo mete como ministro de economía de Egipto. Eso fue ya, fue fe de un minuto. Lo sacó de la cárcel y lo metió en Egipto. Pero José también tuvo que aguantar trece años de problemas. O sea que la fe te va a ayudar de momentos a salir de ciertos problemas y a veces la fe te va a ayudar a aguantar los problemas más que el problema, para que veas la victoria. Ya y en el proceso. Salir  y aguantar.
Quiero que ensanches tu visión de fe. Porque alguna gente piensa que fe es que venga ya  y no que sea para el proceso también. Hay gente que cree que la fe es para sacarte del problema, pero no ve que también la fe es para que aguantes. Acá hay gente que hace años que están aguantando problema y no se han suicidado, porque la fe de Dios es tu fortaleza.
 

Cuarto, la fe personal y la fe de otros. A veces la fe la vas a usar y te vas a traer una bendición. El Señor le decía, ¿qué quieres que te haga? Quiero ver. ¿Crees? Creo Señor. El ciego recibía. Eso es fe personal. 
Pero a veces no vas a usar la fe personal, porque no vas a tener fe, porque estás débil, porque estás mal. Ahí la fe va a ser la fe que los demás te van a impartir. A veces necesitamos tener fe y si no tenemos fe, vamos a usar la fe de los demás.
 

Por eso, cuando venís a tu capitulo a escuchar el evento y alguien te saluda y te dice, te va a ir bien, vas a prosperar, no digas, gracias, qué lindo deseo. Te está tirando fe. Lo que tenés que hacer es agarrar esa fe, porque esa es la fe de la gente. Acá no sólo nos saludamos, nos ministramos fe. Y cuando alguien te dice, este año te va a ir bien, vas a lograr los sueños, te están tirando fe y esa fe te va a traer milagros grandes y extraordinarios.
 
Quinto, amigos llevaban a un paralítico. El paralítico no tenía fe, pero los amigos tenían fe. Hicieron un agujero en la casa, lo bajaron y al ver Jesús la fe de los cuatro. Lo sanó. Hoy probablemente haya gente que tenga fe personal y haya gente que no tenga fe. Amigo  Fraterno, ya no tengo fe, no creo más nada. Tranquilo, cuando termine la reunión y te salude alguien y te diga, lo vas a lograr, vamos que Dios está contigo, esa fe que te están transmitiendo la vas a usar para tu próximo milagro. Es el poder de la fe. Ya y en el proceso. Salir del problema y aguantar el problema. Fe personal y fe de otros. 

Al mismo tiempo, fe para una cosa y fe para otra cosa. ¿Cuántos le hemos pedido a Dios algo y Dios nos lo dio? Tuviste fe para eso y Dios te lo dio. Dice, deléitate en el Señor y él te dará las peticiones de tu corazón. Vas a usar la fe para pedirle una cosa a Dios y Dios te las va a dar. ¿Pero cuántos le pedimos algo a Dios y Dios no nos lo dio? ¿Por qué? Porque a veces la fe te da lo que querés y a veces la fe te da otra cosa que no pediste.
 
Alguien puede estar enfermo y dice, Señor, sáname. Y Dios no te ha sanado. Pero Dios ha restaurado tu relación con tus hijos. Te dio otra cosa que en el corazón de Dios estaba primero en su agenda.
 

Pedí fuerzas y Dios me dio dificultades para hacerme fuerte. Pedí sabiduría y Dios me dio problemas para resolver. Pedí prosperidad y Dios me dio un cerebro para trabajar. Pedí coraje y Dios me dio obstáculos para superar. Pedí amor y Dios me dio personas para ayudar. Pedí favores y Dios me dio oportunidades. No recibí nada de lo que pedí, pero recibí todo lo que necesitaba.
 


Si estás pidiendo algo a Dios y Dios te lo da, lo celebras con todo tu corazón. Y si le estás pidiendo a Dios y no te lo dio, mira alrededor porque es que Dios te está dando otra cosa que tenés que aprender a celebrar.
 

Fe para esperar y fe para pelear. A veces la fe te va a hacer esperar, descansar. A veces la fe te da sueño, te trae sueño. Pedro estaba en la cárcel, lo estaban por matar. ¿Y saben qué hizo la fe de Pedro? Lo hizo dormir. Prepárate  para dormir. Vas a dormir la siesta, vas a dormir como un bebé a la noche, a pesar de los cien miles de dólares que debes. Y la gente te va a decir, ¿cómo puede ser que con los líos que tenés estés descansando? Le vas a decir, me enseñaron que la fe te hace relajarte, te hace dormir, te hace descansar. David decía, en ti espera mi alma, en ti descansa, en el Dios de mi salvación. La fe te relaja. Tenés el mismo drama que antes, pero ahora no te molesta.
 

La fe me relaja. Hay gente en la Biblia que tenía grandes problemas y no hicieron nada. Pero a veces la fe te va a hacer pelear, te va a adrenalizar. Había una mujer que tenía cáncer en la vagina, doce años y ella dijo, si toco a Jesús voy a ser sana. Y literalmente se abrió paso en la multitud. Hay días que la fe te hace dormir y hay días que la fe te va a hacer levantar y entrar a patear puertas, correr gente, golpear, llamar. ¿Qué pasa que no tenés fe? Le tenés que enseñar, a veces la fe te hace descansar y a veces la fe te hace patear, pelear, abrir paso y seguir adelante hasta tocar al maestro.
 

Fe ya pero también fe para el proceso. Porque hay cosas que tardan tiempo. Querés tener un hijo, no te lo puede dar Dios ya. Tenés que esperar los nueves meses.
 
Fe para salir del problema. ¿Cuántos hemos salido de problemas con la mano del Señor? Pero también fe para aguantar. Fe personal, usar nuestra fe. Esto lo entendí hoy. El Señor me dijo, Byron, muchas cosas que lograste fue por tu fe y otras fue por la fe de FIHNEC. Cuando alguien te escribe, te saluda, te abraza, te dice, vamos, bendiciones. Me mandaron no sé cuántos correos de ánimo y fortaleza, Dios está con vos. Antes lo leía, decía, un lindo deseo. Ahora digo, me están tirando fe. Con toda esta fe de las cuatrocientas personas voy a hacer algo en el nombre del Señor. Prepárate porque hoy alguien te va a saludar y te va a echar fe para que lo logres.
 

Fe para una cosa, ¿cuántos hemos pedido a Dios algo y nos lo ha dado? Y fe para recibir otra cosa y celebrarlo también. Fe para esperar y descansar y fe para pelear.
 
Fe que impacta. ¿Cuántos hemos visto un milagro impactante? Vamos a ver cosas impactantes. Vamos a ver a la gente ciega ver, vamos a ver a los paralíticos levantarse. Ya lo hemos visto, pero lo vamos a ver en cantidades. Vamos a escuchar los ruidos de los huesos acomodarse en medio de la reunión. Vamos a ver cosas impactantes, porque la fe te hace impactar.
 

Pero a veces la fe no te impacta, la fe a veces es normal. Alguien te va a llamar y te dice, hablé con mi jefe en el trabajo y dice que vayas porque te van a contratar. Y vos, gloria a Dios. Parece que no es fe, pero eso también es fe. Es Dios actuando anónimamente. No te cierres a ver, quiero ver 40 paralíticos bailar, porque eso está muy bien, pero también estate atento porque Dios va a obrar de manera natural, de manera normal. Alguien te va a llamar, te va a dar el trabajo, la viejita te va dejar la casa porque la cuidaste, la tía te va a regalar los 500.000 euros que tiene guardados y que no sabe qué hacer. Y vas a decir, ¿qué pasó? Eso es la fe de manera normal.
 
Por eso todo lo que se nos presente, hagámoslo con fe. Todos los obstáculos los voy a enfrentar con fe. Cuando enfrentás con fe el obstáculo, tenés ganas de superarlo.
 


¿Cuántos días estuvo Jesús en la tumba? Tres días. ¿Y la tumba estaba tapada con qué? Con una piedra. Y vino un ángel del Señor, vinieron los ángeles y al tercer día la piedra se movió. Y el ángel estaba sentado sobre la piedra. Y cuando vienen los apóstoles, vienen todos, ven un ángel sentado en la piedra.
 

¿Ahora por qué el ángel no movió la piedra y se fue? ¿Por qué se quedó sentado sobre la piedra? ¿Qué simboliza eso? Que todas las piedras que han puesto en tu tumba, que han puesto en tus finanzas, que han puesto en tu salud, para que no salga tu salud, no salgan tus finanzas, los ángeles de Dios la van a mover y vas a terminar sentado arriba de la misma piedra que te estaba taponeando. Te vas a sentar en la deuda, te vas a sentar en la enfermedad y la gente te va a ver descansando. Aquello que era tu obstáculo va a ser tu trofeo de guerra.
 

Fe es la certeza, la seguridad que Dios te ha prometido algo, que Dios te va a respaldar, porque vamos a ver milagros instantáneos, de repente, de golpe. Acá hay gente que va a cancelar deudas en un minuto, gente que se le va a ir el cáncer en 10 segundos, gente que se le va a ir todo diagnóstico y pronóstico en un segundo, gente que va a venir para acá, va a estar adorando, va a levantar la mano y la artritis, la artrosis, el reuma, todo se va.
 

Y hay gente acá que va a recibir su milagro en el proceso. Van a pasar los meses, la gente te va a decir, ¿qué pasa? No importa, tengo fe. Si Dios no me lo da ya, es porque Dios quiere que siga, que siga. Vas a salir de problemas de golpe, de repente, y a veces no vamos a salir de problemas, vamos a estar en los problemas pero vamos a ser más fuertes que todos los problemas.
 
Vamos a tener fe personal para lograr cosas grandes y, de a momentos, vamos a juntar fe de otros para lograr cosas extraordinarias. Vamos a tener fe para pedir algo y Dios nos lo va a dar, y vamos a tener fe para pedir algo y recibir otra cosa. Saber que está en la agenda del Señor. Vamos a tener fe para descansar. Hoy algunos van a ir a la casa y van a roncar. Mañana yo te profetizo que te vas a levantar a las 2 de la tarde y te vas a levantar y vas a decir, ¿qué pasó? Y te van a decir, viejo, vieja, tenemos que pagar la deuda. Ah, por eso dormí tanto. Dios me dio fe para relajarme.
 

Pero Dios te va a dar fe, fe para pelear, fe para salir a golpear puertas, para decirle a la gente ábranse paso. ¿Quién se cree que es el que te dijo que no? ¿Quién se cree que es el infierno para sacarte el ojo derecho? Te vas a abrir paso como la mujer del flujo de sangre y vas a lograrlo. Vamos a ver fe impactante, milagros impresionantes que se nos va a poner piel de gallina y vamos a ver milagros extraordinarios que, sí, me llamaron y me contrataron, no sé, alguien ahí me agarró y me dio y me canceló la deuda. Qué loco. Parece normal, pero es la mano del Señor.
 
Isaías 1:24 dice, me desquitaré de mis adversarios. Dios dice, me desquitaré de mis adversarios. Cuando el infierno se te levante, decirle, diablo, 1:24 de Isaías, 1:24, me desquitaré de mis adversarios. Pero en el original dice, ah, me desquitaré de mis adversarios. Ah, dice en el original hebreo. Ah quiere decir ja, ja, ja, es una risa como maléfica. Cuando Isaías está escribiendo esto, escucha a Dios que dice, así te le vas a reír al diablo en la cara cuando te diga, no vas a lograrlo, no vas a avanzar, no vas a salir de los vicios, no vas a casarte nunca, nadie te va a querer, no vas a tener tu casa, le vas a decir, Isaías 124, ja, ja, ja, y te le vas a reír en la cara en el nombre del Señor.
 

Y en esta historia terrible había un señor llamado serpiente y fue al pueblo de Israel y les dijo, muchachos están perdidos. Entréguense. El pueblo de Israel se juntó y dijeron, sí, ya estamos perdidos, vamos a entregarnos, para que no nos maten. Y dice la historia que fueron y le dijeron, Najás, serpiente, nos entregamos. No nos maten. Y serpiente les dijo, Ok, pero les voy a sacar el ojo derecho a todos.
 

¿Sabes por qué el ojo derecho? Porque ellos eran arqueros. Y el ojo derecho lo usaban para tirar el arco y la flecha. Satanás te quiere sacar el ojo de la guerra. Satanás quiere que no uses más el arco y la flecha. Satanás no quiere que tires la lanza. Satanás quiere sacarte el ojo de la visión, el ojo de la batalla, el ojo de la guerra.
 

Imagínate, les sacaban el globo ocular completo, imagínate un pueblo sin ojo. Hoy hay mucha gente que el enemigo le ha sacado la visión, le ha sacado los sueños. El enemigo le dijo, tenés que entregarte, ya te vencí. Pero cuando llegó esa noticia y se estaban por entregar, apareció un hombre y un profeta, Saúl y Samuel y se juntaron y les dijeron, nos van a sacar los ojos.
 

¿Y saben qué hicieron? El profeta y el rey agarraron dos bueyes y los mataron, los cortaron en pedazos. Y le mandaron un pedacito a cada uno de Israel con una nota que decía, esto es lo que les va a pasar a todos si hoy se entregan, vas a quedar hecho pedacitos. Y cuando la gente vio los pedacitos de bueyes se despertaron y se juntaron 330.000.
 

Yo te digo algo, no te vas a entregar, porque hay 330.000 personas de fe que van a pelear la buena batalla de la fe. Se juntaron los 330.000. Los mismos que iban a entregar los ojos ahora estaban usando la fe. Porque si te movés sin fe vas a moverte en temor y en temor vas a perder la visión y vas a dejar de ir a la guerra.
 

Pero se juntaron los 330.000 y el profeta y el rey les dijeron, muchachos, Dios está con nosotros. Agarraron a uno y le dijeron, anda a decirles que mañana, cuando haga mucho, mucho calor, nos vamos a entregar. Fue a serpiente y le dijo, mañana nos entregamos, cuando haga mucho calor, nos vamos a entregar. Y serpiente celebraba, ya está, son nuestros, pero había una estrategia.
 

A la noche se armaron tres escuadrones. Dios te va a meter en un escuadrón de la fe, a la hora que el enemigo no espera, porque la fe te va a dar la hora, te va a dar la fuerza, te va a dar el equipo, te va a dar los amigos. Y se juntaron y  cuando entraron, hicieron una masacre sobre serpiente.
 
Prepárate para destruir a la serpiente antigua. No sólo no te van a sacar el ojo, te vas a unir con 330.000 de FIHNEC y vamos a ir juntos este año, vamos a unir la fe, vamos a sumar la fe, vamos a unir la visión.
 

Acá no venimos a pelear, no venimos a chusmear, venimos a potenciar la fe y la vamos a unir y vamos decir, no sólo no nos van a sacar el ojo, vamos a tomar todo lo que nos han quitado. El pueblo de Dios entró y Dios los bendijo. Eso es lo que hacen los miembros de FIHNEC, cuando uno de sus miembros esta en problemas.
Yo te profetizo que en este 2012 todo lo que serpiente nos quitó lo vamos a recuperar a través de la fe.
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