Tu pasado guía tu Presente
“Las
cosas no cambian cambiamos nosotros.” Henry David Thoreau
En
los últimos días me he encontrado que muchas personas están teniendo problemas
porque no han podido olvidar su pasado, siempre lo están recordando, es como si
cada día sacaran el baúl de los recuerdos y buscaran el álbum de su pasado para
no olvidar lo bueno o malo que fue su vida hace años o inclusive ayer. Es bien
cierto que para las personas es muy fácil recordar el pasado que ponerse a
pensar en el futuro, nos cuesta mucho proyectarnos hacia el futuro porque
empezamos a ver nuestro pasado y presente, y no creemos que nuestra vida pueda
cambiar, o creemos que puede cambiar pero que eso llegará cuando Dios
quiera.
He
oído muchos hombres de nuestra bendecida Fihnec, compartir sobre su pasado más
que sobre su futuro, anteponiendo la ley de pecado y haciendo a un lado la
gracia de Jesucristo Salvador Nuestro.
Recordando y tratando de moralizar a los demás de cómo comportarse y
aseverando que las actitudes son abominación
a nuestro Señor Jesucristo.
Pablo
determino muy bien que aquel que se rige por la ley debe de cumplirla a
cabalidad, pero con ella desprecia la gracia de nuestro Señor Jesucristo.
Te
tengo buenas noticias, una es que eres una nueva creación, en 2 Cor.
5:17: “Por lo tanto, si alguno está en
Cristo, es una nueva creación. ¡Lo viejo ha pasado, ha llegado ya lo nuevo!”(NVI)
y la otra es que Dios es galardonador de aquellos que le buscan, Hebreos
11:6 En realidad,
“sin fe es imposible agradar a Dios, ya que cualquiera que se acerca a Dios
tiene que creer que él existe y que recompensa a quienes lo buscan.” (NVI), de aquellos que creen y ponen
en práctica su Palabra. Así que hoy tu puedes cambiar tu presente y construir
tu futuro. Dios quiere siempre lo mejor para ti.
Me he topado con miembros de Fihnec, que su
pasado es el estorbo a su futuro, pensando que lo que están viviendo son
secuelas del pasado, en algunos casos si siempre se cosecha lo que se siembra,
por eso hay que sembrar cosas buenas y diferentes para tener cosechas
diferentes.
Dios es un Dios de misericordia y perdón y
hace que nuestras nuevas siembras crezcan luego y den buen fruto, y a la par la
sisaña que representa nuestro pasado, pero por eso hay que dejarla que él la
arranque en su debido tiempo.
Quizás
en el día de hoy estás enfrentando un desengaño en tu relación matrimonial,
estés teniendo problemas con tu hija o hijo, atravesando un problema financiero
o de enfermedad, un problema laboral, sientes que el mundo se acaba y no sabes
que hacer, lo has intentado tantas veces y de muchas maneras pero nada
que se resuelve, piensas y te cuestionas: voy a la iglesia, cumplo con todo lo
que me piden, pero no veo a Dios actuando en mi vida.
Nos
perdemos gran parte de la vida porque no vemos nuestro futuro, hemos estado tan
ocupados con nuestros pensamientos en el pasado que no disfrutamos el presente.
Son los ojos del pasado los que están guiando tu presente, es el razonamiento o
cuestionamiento lo que te impide muchas veces alcanzar la tierra prometida. No
dejes que el pasado robe tu futuro. Se quien debes ser, se tu mismo.
Hay
un cuento del famoso escritor Jorge Bucay que dice:
“Un rey fue hasta su jardín
y descubrió que sus árboles, arbustos y flores se estaban muriendo. El Roble le
dijo que se moría porque no podía ser tan alto como el Pino.
Volviéndose al Pino, lo
halló caído porque no podía dar uvas como la Vid. Y la Vid se moría porque no
podía florecer como la Rosa. La Rosa lloraba por no ser fuerte y sólida
como el Roble.
Entonces encontró una
planta, un Clavel floreciendo y más fresco que nunca.
El rey le preguntó: ¿Cómo es
que creces tan saludable en medio de este jardín maltratado y sombrío?
La flor contestó: Quizás sea
porque siempre supuse que cuando me plantaste querías claveles. Si hubieras
querido un Roble, lo habrías plantado. En aquel momento me dije: Intentaré ser
Clavel de la mejor manera que pueda y heme aquí el más hermoso y bello clavel
de tu jardín.”
Así
a veces llega a pasar en nuestras vidas, podemos estar marchitándonos; en
nuestras propias insatisfacciones, en nuestras quejas, en las absurdas
comparaciones con los demás, o en la búsqueda del culpable de todas mis
desgracias…”Si yo fuera”, “si yo tuviera”, “si mi vida fuera”, “si mi espos@ o
tal persona cambiara”, “si tan sólo hubiera hecho tal o cual cosa” o “si no
hubiera hecho aquello…”. “Si tal persona”…
La mayoría piensan que no pueden servir a
Dios porque no han cambiado algunos aspectos de su vida, yo más bien diría no
sirven porque no quieren alejarse de la vida que llevan equivocada y
absurda. En estos últimos meses los
miembros de nuestra Fraternidad están más entretenidos en hacer cosas diminutas
para Dios, y realizar cosas
extraordinarias en sus vidas para reconocimiento de que son prósperos y con eso
enseñar a los demás a ver un Dios de bondad y misericordia.
Se han olvidado Dios no necesita que hagas
algo para él, sino que le entregues tu vida y voluntad en obediencia y eso trae
un resultado en la vida nos guste o no lo queramos o no, lo merezcamos o no y
es simplemente el éxito integral en la vida, no una fase de la vida sino un
integral total. Yo no sé como estas, hoy
por hoy en tu relación con Dios, y tu servicio como se encuentra si malo,
bueno, excelente o mediocre, por estar pensando en cada uno de tus desaciertos
o pecados o simplemente tu falta de entrega.
Deja
de vivir un futuro incierto, y comienza a vivir lo que Dios diseñó para ti.
Te
invito a realizar el siguiente ejercicio:
¿Cómo te visualiza en el 2013? ¿Y en el 2016? Espero que hayas visualizado un
futuro lleno de esperanza, ahora te pregunto ¿Qué está faltando hacer para que
“eso” se convierta en realidad? ¿Qué emociones se manifiestan al verte logrando
cada una de las cosas que te propusiste? Si lo puedes ver, lo puedes lograr. Tu
futuro comienza a partir de hoy y no de mañana.
Recuerda
que el pasado es historia que tiene valor como fuente de enseñanza para
apoyarnos en los valores positivos y aprender de los errores para no tener que
repetirlos. Porque Dios, en su sabiduría, no nos permite volver al pasado y
mucho menos modificarlo.
El
pasado no es para que lo vivas, cada vez que lo haces te alejas de tu futuro.
“Dios
nos concedió algo de su poder creador al darnos primero la capacidad de
imaginar cómo serían las cosas y, después, la capacidad de trabajo para
convertir en realidad lo que somos capaces de imaginar”. Samuel Weiss
Hoy
es el mejor momento para soltar tu pasado, cambiar tu presente y construir tu
futuro. El coaching es una herramienta que te ayuda a diseñar y construir tu
futuro, me gustaría leer tus comentarios.