“Venid a Mí todos los que estáis trabajados y cargados, que Yo os haré
descansar.
Llevad mi yugo sobre vosotros, y
aprended de mi, que soy manso y humilde de corazón; y hallaréis descanso para
vuestras almas.
Porque mi yugo es fácil, y ligera mi carga". Mateo 11:28-30
Los evangelios contienen múltiples
relatos en los que Jesús libertó a personas que llevaban cargas pesadas en su
alma por situaciones a las que habían tenido que enfrentarse, pero la gran
noticia es que aun hoy Jesús continua sanando y libertando las vidas de los que
rinden su corazón a El.
Debemos entender que el idioma
espiritual se habla con el espíritu, porque más que tus palabras a Dios le
interesa lo que está en tu corazón y en tu alma. Cuando entramos en ese nivel
de intimidad, dejamos a un lado la simulación porque delante de Dios no hay
nada que podamos ocultarle.
“El Espíritu de Jehová el Señor está
sobre mí, porque me ungió Jehová; me ha enviado a predicar buenas nuevas a los
abatidos, a vendar a los quebrantados de corazón, a publicar libertad a los
cautivos, y a los presos apertura de la cárcel; a proclamar el año de la buena
voluntad de Jehová”. Isaías 61:1-2
Uno de los mayores problemas de la
humanidad es la enfermedad del alma que se ha convertido en un cáncer que solo
puede ser extirpado por el Espíritu Santo. Cuantas personas viven cargadas con
situaciones emocionales que traen opresión sobre sus vidas y sus familias,
incluyendo aquellos en los que el nivel de estrés los lleva a sentir desprecio
por su propia vida.
Una simple depresión que puede comenzar afectando el estado de ánimo y la
productividad de una persona, puede convertirse en algo catastrófico que ha
llevado a mucha gente a la fatal convicción de que la muerte es la única salida.
“¿No has sabido, no has oído que el
Dios eterno es Jehová, el cual creó los confines de la tierra? No desfallece,
ni se fatiga con cansancio, y su entendimiento no hay quien lo alcance. El da
esfuerzo al cansado, y multiplica las fuerzas al que no tiene ningunas”. Isaías
40:28-29
Si pudiéramos valorar el sacrificio
de Cristo estoy seguro que correríamos voluntariamente hacia El para entregar
nuestras cargas, porque Jesús ofrece una paz real muy distinta a la sensación
de paz que produce el tener bienes materiales, poder, o estatus social. “La paz
os dejo, mi paz os doy; yo no os la doy como el mundo la da. No se turbe
vuestro corazón, ni tenga miedo”. Juan 14:27
Jesús nunca prometió que al entrar
en contacto con El todos los problemas desaparecerían y que nuestra vida sería
color de rosa, de lo que El habló fue de que aun en medio de la crisis, del
diagnostico negativo, de la escases o de la opresión podamos experimentar la
calma y la seguridad de que El está a nuestro lado.
Para recibir ese descanso es necesario llevar su yugo sobre nosotros y
decidir poner nuestra confianza en sus palabras. “Echando toda vuestra ansiedad
sobre él, porque él tiene cuidado de vosotros”. 1 Pedro 5:7 “Estas cosas os he
hablado para que en mí tengáis paz. En el mundo tendréis aflicción; pero
confiad, yo he vencido al mundo”. Juan 16:33
La mayoría de nosotros nos mantenemos en situaciones
que nos afligen día con día, y nos esforzamos y hasta que no podemos
solucionarlas acudimos a Jesús, y es aquí donde el interviene a favor nuestro,
yo mismo lo he experimentado en los últimos tiempos con varios acontecimientos
que me han sucedido y hasta que estoy pegado a la pared me doy cuenta que
nuevamente tengo que acudir a Jesús.
La motivación el día de hoy es que no dejes que las
circunstancias te pongan hacia la pared, mejor deja que Jesús empiece a
trabajar en el asunto.
Este es un tema para compartir de Org. Hacia La Cima
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hermosa reflexión, sean muy bendecidos.
ResponderEliminarmi blog www.creeenjesusyserassalvo.blogspot.com