Como se Montaba un Evento en Excelencia
Hoy se ha olvidado el compromiso de
hacerlo
Hace
varios años en los seminarios SAL, para juntas directivas nos fueron enseñando
el método o la forma de poder montar un evento en excelencia, y todo iniciaba
con oración en la reunión de trabajo, donde con una anticipación de tres meses
uno le otorgaban el privilegio de poder montarlo, y con ello agradecer a Dios
por todo aquello que él estaba realizando en nuestras vidas.
Me
recuerdo que nos orientaban a que se visitara, otros eventos a escuchar
testimonios y oraciones, y si alguna nos dejaba un mensaje en especial, le
pidiéramos sus datos pero ahí no se le invitaba a participar, si no uno en su
casa en oración y en las reuniones pedir oración porque Dios ponga el gozo a
que persona invitar a participar, un mes antes del evento uno los llama para
ver si están disponibles y con el gozo de llegar a compartir el día del evento.
En
realidad uno con un gozo salía a visitar capítulos, así Dios realizaba cambios
en la vida de uno, ya que para reunir los siete participantes uno participaba
de por lo menos diez eventos donde Dios ministraba nuestras vidas, y con ello
se incrementaba nuestro liderazgo y sobre todo ir captando cada día mejor la
visión.
Impresionantes
esos días donde realmente la oración daba origen al compromiso y la
responsabilidad en los miembros, muy difícilmente faltaban o no llegaban al
evento ese día, y Dios los usaba grandemente, y el mover del Espíritu se sentía
en cada participación y Dios mismo hacia que los que nos visitaran salieran
llenos y satisfechos y lo más importante invitados a regresar y querer formar
parte del capítulo.
Con
eso mismo su vida al ser entregada al Señor Jesucristo seria transformada y
empezaría a ser diferente y nunca más seria el mismo.
Hoy
por Hoy, se llega a la carrera a un evento y los que estaban ese día
participando se les invita de una vez, y el resto por teléfono de personas que
han participado con uno.
Básicamente
se ha dejado a un lado la oración, sin tomar en cuenta que el evento se lo
asignan unas semanas atrás porque el que lo tenia no podrá por cualquier
motivo, yo lo digo por experiencia propia ya que me ha tocado armar eventos con
poco tiempo, y me han invitado durante una semana de tiempo del evento, y no
podemos engañarnos nosotros mismos en ese tiempo de distancia no se ha orado ni
preparado para ese día, Dios en su inmenso amor ha utilizado con todo esa
irresponsabilidad para alcanzar al que llega por vez primera o varias veces,
pero realmente ha sido en excelencia, creo que esa pregunta nosotros si podemos
contestarla con franqueza.
No
digamos nuestras irresponsabilidades y hoy aquí pongo de manifiesto esto que me
paso en el capitulo Guatemala, un jueves se me acerco un miembro del capítulo
de Nais de la zona 11, y me dijo si podía asistir un sábado muy cercano al
evento casi 8 días, y le pedí que me llamara, el día miércoles antes del sábado
me llamo y confirmamos pero le dije espero no salga ningún imprevisto ya que
esta semana estamos en una actividad laboral, para su montaje no fue suficiente
tiempo para orar por el evento, el viernes me notificaron que me tenía que
presentar a una labor de emergencia y pasaban por mí de madrugada.
Y
me dijo al llamarme, me comentaron que me ibas a quedar mal, creo que no quitare
la parte que me corresponde de haber dicho sí, pero teniendo conciencia que podría
no llegar por la situación laboral, pero eso yo le pondría 20 porciento, pero
el 80 porciento es la irresponsabilidad de quien monto el evento, ya que estoy
seguro que si hubiera tenido más tiempo para orar, seguro Dios no le hubiera
permitido invitarme, ya que Dios mismo me ha bendecido con mi trabajo y el
mismo no desea que yo sea irresponsable con mi trabajo.
Hay
que tomar en cuenta que solo Dios en oración te puede dictar las personas que él
desea tener en el evento ese día, y no es por decisión humana o porque me gusta
o me parece para mi capitulo, Dios sabe quiénes van a llegar ese día y que
necesitan oír para tomar una decisión de ser diferentes, pero es aquí donde no
hemos entendido, si leemos el libro de la Gente Más Feliz de la Tierra, vemos
que Demos no invitaba a participar al que le gustaba, el veía rostros que se
iluminaban y el sabia que ellos tenían algo que compartir de Dios.
Pero
para él era fácil determinarlo ya que siempre fue un hombre de oración, y dócil
a los que Dios le pedía.
Yo
hoy se motivo a que regreses a las raíces espirituales para poder montar un
evento en excelencia tal como Dios le dicto a los que el les pidió la
estrategia de los eventos.
Este
es un tema para compartir de Org. Hacia La Cima 777
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o hacialacima777@hotmail.com
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