Agenda de 1º de Enero
“Tú
colmas el año de bendiciones, tus nubes derraman abundancia;
los
pastos del desierto están verdes y los montes se visten de gala;
los
llanos se cubren de rebaños, los valles se revisten de trigales;
¡Todos
cantan y gritan de alegría!”
Salmos
65: 12 al 14.
Tiempos de comienzo, tiempos de reflexiones, tiempos de análisis, tiempos de
agendas en blanco y relojes en cero…
Cada 1º de enero es casi imposible no tomarse unos breves minutos personales
para leer la vida vivida y comenzar a escribir lo deseado para el nuevo año.
Es casi la certeza y el permiso social y calendario de que “hay una nueva
oportunidad”… ¡para lo que sea! Desde comenzar la descartada dieta, el plan de
oración, la guía de lectura bíblica, la visita familiar prometida hasta aquel
paseo relegado por los embates de lo cotidiano.
Nos prometemos cosas, se las prometemos a otros y se las prometemos a Dios.
¿Pero cuáles son aquellas cosas que ponemos en nuestra lista anual? Seguramente
son aquellas que nacen de nuestros nobles corazones con buenas intenciones.
Pero… ¿Qué es lo que realmente debo cumplir? El Apóstol Pablo nos dice en su
carta a los Efesios 2: 10;
“Pues es Dios quien nos ha hecho; él nos ha creado en Cristo Jesús para que
hagamos buenas obras, siguiendo el camino que él nos había preparado
de antemano.”
Quizás la lista del nuevo año pueda reducirse en una simple oración: “Señor,
ayúdame hacer aquellas obras, que ya destinaste para mi vida, ayúdame a ser
obediente y a cumplirlas…” El resto del año.
Cada día, simplemente continuar el desafío de
encontrarlas, de hallarlas en la voz del Padre, a través de Su Palabra, en la
oración, en los encuentros con otros hermanos, en la adoración, en la intimidad
con Él, en la obediencia al llamado y entonces, al llegar al final del año,
podremos observar que finalmente cumplimos todo… ¡y más!
Con estas palabras deseo
iniciar realmente compartiendo con ustedes, después de todo lo ocurrido en mi
vida durante el año 2013, y con el servicio al que me ha llamado Jesucristo, y
con gratitud
seguirle sirviendo en la gran comisión a la que a cada uno nos ha
invitado a participar.
Mi agenda del 2014 apenas la
estoy terminando, y espero el me permita hacer su voluntad y su obra a la cual
ha preparado de antemano para mi vida.
¡¡¡FELIZ 2014!!!

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