viernes, 3 de octubre de 2014

TENER GRATITUD SIEMPRE


“Dad gracias en todo, porque esta es la voluntad de Dios para con vosotros en Cristo Jesús”
1 Tesalonicenses 5.18
En la versión NVI: “Den gracias a Dios en toda situación, porque esta es su voluntad para ustedes en Cristo Jesús”.





En primer lugar debemos ser agradecidos en todo para con Dios, y también con aquellos que nos bendicen.

La palabra dice: “en toda situación”, esto es, no solo por las situaciones positivas, sino también por las negativas.

Para esto es imprescindible creer verdaderamente que a los que a Dios aman, todas las cosas ayudan a bien.

También declarar de corazón, que Jehová es el que da y Jehová es el que quita y bendito es el nombre del Señor, en ambas situaciones.
·         Dar gracias a Dios por las pequeñas y grandes cosas.
En el diario vivir nos olvidamos de las cosas pequeñas, más bien así las catalogamos, ya que ese es el valor que hemos querido darle, pero las que llamamos grandes son aquellas en las cuales nuestro corazón ha estado enfocado por eso le hemos dado ese valor, pero en realidad no cambian siempre serán ante Dios del mismo valor.

·         Dar gracias a Dios por las cosas que hoy no comprendemos.
Muchas cosas no las comprendemos y por eso tampoco las valoramos y se dejan en el espacio sin agradecer, pensamos que deben de suceder porque así es, y ha beses les damos el valor de méritos por lo que hemos hecho, sabemos o logramos en la vida.

   Pensamos que están ahí porque es lo que hemos estado buscando, pero no percibimos que ha sido atraves de alguien que nos brindó la oportunidad o nos permitió probar y eso nos abrió la puerta para estar o llegar a donde hemos deseado estar.

       Vemos solo hacia adelante y no aquellos que fueron los medios que Dios ha utilizado para que estemos en ese lugar, situación o disfrutando de la oportunidad, la mayoría lo valora con un gracias, pero no con gratitud, y gratitud es al igual que el que recibió lo que deseaba el otro lo pueda tener, y si está en nuestras manos concederlo valorarlo y ser parte del deseo de la otra persona también.

      Compartimos y decimos que, así tenía que ser y que Dios utilizo a esta persona y que es Dios quien debe de concederle a él por el buen gesto o actitud tomada durante mi situación, así es como hoy por hoy se vive en creer que todo es una obligación de Dios de darlo y usar a los que debe de usar y que Dios debe de premiar a la persona que nos brindó la oportunidad por su obediencia pero el que recibe con esta actitud lo que realmente dice yo me lo merezco.

      Gratitud es dar como hemos recibido no lo merecemos pero lo tenemos, posiblemente pensemos que lo que la persona desea yo lo tengo pero yo lo valore más que recibido, y he aquí donde estamos agradecidos pero no tenemos gratitud.



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