viernes, 7 de agosto de 2015

Momentos divertidos con Facundo Cabral

Deseando que les guste un poco de Facundo Cabral 

martes, 21 de julio de 2015

CON EL ANIMO CORRECTO

“Después con ánimo resuelto edificó Ezequías todos los muros caídos, e hizo alzar las torres, y otro muro por fuera; fortificó además a Milo en la ciudad de David,
y también hizo muchas espadas y escudos”.

2 Crónicas 32.5


Esta es una de las claves para poder desarrollarnos y crecer en todo tiempo, más allá de nuestros estados de ánimo. Y hacer las cosas que debemos hacer en la vida.

En este pasaje la Biblia enseña que Dios es más poderoso que los otros, y que Él muestra su poder a favor de sus hijos, pero la bendición comienza cuando Ezequías actuó con ánimo resuelto. O sea que tomo decisiones concretas en su vida, sin tomar en si como se veía o sentía en ese momento.

Es interesante que dice que con ánimo resuelto edificó todos los muros caídos, y quizás  hoy tenés que tomar la misma decisión. Resolver y esto no da lugar a la duda, sino que hay que seguir adelante viendo que hay que pasar los muros que se encuentran enfrente cada día.
·     
            Tu muro espiritual, volviéndote al Señor.
·         Tu muro familiar, desatando perdón.
·         Tu muro ministerial, comenzando a servir nuevamente.
·         Tu muro económico, pagando tus deudas.
·         Tu muro laboral, saliendo a buscar trabajo.
·         Tus miedos, enfrentándolos.
·         Tus sentimientos reprimidos, exponiéndolos.
·         Tus deseos ocultos, sácalos a luz


No importa el muro que tengas que edificar, necesitas saber que Dios está de tu lado, pero también actuar con ánimo resuelto para ver su mano obrando en tu vida.

Aun si son varios los muros que tenés que edificar, como en el caso de Ezequías, necesitas saber que para el Señor nada es imposible, pero que aún será más clave que actúes con ánimo resuelto.

No esperes a estar de ánimo, por el contrario, gobierna a través del espíritu sobre tu estado de ánimo y desata con determinación un ánimo resuelto.

Que en este tiempo tu estado de ánimo no te juegue en contra sino, por el contrario, que sea un detonante para levantarte y, con la bendición de Dios, reedificar tu vida.

Aleja toda depresión y toda pasividad y desata fortaleza y entusiasmo, sabiendo que al empezar veras los resultados positivos en tu vida, esto te ayudará a seguir adelante.

viernes, 17 de julio de 2015

LEONES QUE SABEN LADRAR

“Aún hay esperanza para todo aquel que está entre los vivos; porque mejor es perro vivo que león muerto. Porque los que viven saben que han de morir; pero los muertos nada saben, ni tienen más paga; porque su memoria es puesta en olvido”.
Eclesiastés 9.4-5

Debemos enfrentar la vida imitando al león en su coraje y seguridad, sin embargo, muchas veces conviene actuar como perro para lograr mejores resultados. Y es aquí donde la sabiduría y el conocimiento de la humildad toman su mayor valor en nuestras vidas.

Aquí el principio apunta a seguir viviendo y no morir, es decir, a lograr lo que nos hemos propuesto y no desperdiciar una oportunidad. Ya que es posible que no vuelvas a tener esa misma oportunidad.

Porque por superior que sea el león, muerto carece de valor.

Y por inferior que sea el perro, vivo sigue siendo de utilidad.

Es fundamental saber actuar en la vida de acuerdo a la situación que nos toca enfrentar.
·         Frente a un hecho de inseguridad, apuntar a preservar la vida.
Es mejor pasar por cobarde pero seguir viviendo.
·         Frente a una oportunidad laboral, tener distintos tipos de currículum.
A veces un currículum muy elevado nos impide conseguir el trabajo.
·         Frente a una compra, desarrollar perfil bajo.
Una imagen ostentosa hace que terminemos pagando más las cosas.
·         Frente a una negociación, no intimidar a la otra parte.
Ser fuertes en una negociación a veces impide que esta se concrete.


En estos y otros casos, a veces conviene pasar por menos, y lograr los objetivos, que demostrar más y entorpecer los mismos. Es decir, es más valioso un perro que sigue viviendo que un león que está muerto.

También deja implícito que el que actúa con esta sabiduría no necesita demostrar nada a nadie, y esto le facilita la concreción de sus objetivos.

jueves, 16 de julio de 2015

PEREZA PARA MANTENER

“Por la pereza se cae la techumbre, y por la flojedad de las manos se llueve la casa”.
Eclesiastés 10.18


Por lo general se relaciona la pereza con la falta de ganas de emprender algo, pero esta también impide que se pueda mantener lo ya conseguido. Ya que por la pereza no se produce y lo que se ha logrado se tiene que sacrificar en esos tiempos de necesidad.

Esto es lo que enseña este versículo, que por la pereza se cae el techo. Es decir, en algún momento se construyó, pero eso se viene abajo por falta de mantenimiento en la actualidad. Y eso sucede con nuestros sueños o logros de igual forma los descuidamos por la pereza y cuando nos damos cuenta los sueños y logres se nos están derrumbando.

Personas que no eran perezosas pero desarrollaron pereza con el tiempo, y esto provoca que se derrumben sus logros en la vida.

El versículo también dice que por la flojera de las manos se llueve la casa, es decir, todo empieza con algunas goteras, pero después se agrava la situación. Y es aquí que las pequeñas goteras son en su mayoría las actitudes, formas de pensar y la confianza en las circunstancias que pensamos que se darán, por amistades o capacidades personales.

Estas goteras son fisuras que se producen por no mantenerse firmes como lo hacían antes.
·         Dejaron de presupuestar y se les viene abajo la economía.
·         Empezaron a incumplir y pierden la clientela.
·         Dejaron de ahorrar y dejan de cumplir objetivos financieros.
·         Desarrollaron negligencia en el trabajo y terminaron perdiéndolo.

Cuidado, la pereza es un enemigo muy destructivo y no solo puede presentarse al comienzo sino durante el proceso.

No te olvides de que sus efectos negativos destruyen lo construido y hace que perdamos los logros obtenidos.

Si estás viendo goteras en algún área de tu vida, fortalece tus manos y erradica toda pereza en tu persona para que no se termine cayendo el techo de esos logros.

La pereza es un enemigo que se instala de a poco pero va ganando territorio día a día y cuanto más demores en erradicarlo, más te costará hacerlo en el futuro.

Reacciona de inmediato frente a ella y actívate de forma decidida para que no se vea afectada ningún área de tu vida.

Aun si estás en un ámbito donde la pereza es el común denominador, no te mimetices con el medio ambiente, fortalécete, esforzate, y serás librado de sus consecuencias.

martes, 14 de julio de 2015

BUSCAR EN EL LUGAR CORRECTO.

“Él les dijo: Echad la red a la derecha de la barca, y hallaréis. Entonces la echaron, y ya no la podían sacar, por la gran cantidad de peces”.
Juan 21.6


Muchas personas buscan, y en algunos casos de forma exhaustiva, pero en el lugar incorrecto, por eso no logran hallar. La mayoría de nosotros lo hacemos de forma individual y con nuestros propios conceptos, es aquí donde realmente el asesoramiento es el vital, Dios mismo nos dice que en la multitud de consejos esta la sabiduría y el conocimiento.
La mayoría si casi todos hacemos las cosas por nuestros impulsos y experiencia en la rama de negocios y es donde muy pocas veces logramos algo, las grandes empresas hoy en día con tantas líneas de mercados y productos, antes de invertir 100 mil en un negocio prefieren perder 10 mil en asesoramientos y así poder determinar si es o no buen negocio o adquisición o inversión la que vamos a realizar. No todos los negocios, adquisiciones o inversiones son de éxito en todos los lugares, siempre habrá una vocación específica a lo que realmente deseamos hacer.

Es clave analizar si estamos buscando en el lugar correcto y, si no es así, debemos reorientar nuestra búsqueda de forma inmediata.

Frente a la pesca milagrosa la red no fue echada en cualquier sitio sino a la derecha, es decir, en el lugar correcto en el que debía echarse. Haciendo caso a la orientación, consejo o sugerencia en ese momento, Pedro que fue quien hizo caso, no dijo a Jesucristo disculpa Señor, pero tengo años de ser pescador y hemos estado toda la noche y no hemos logrado nada, y es medio día menos ya que es de noche y madrugada que se pesca, además tengo toda una vida haciéndolo, y tú has sido carpintero no sabes de este negocio. Dejarse orientar y la obediencia a los factores nos llevara a una pesca milagrosa y a un verdadero éxito integral en nuestras vidas.

Lo mismo sucede frente a lo que te dispongas obtener: deberás buscarlo en el lugar correcto para poder encontrarlo. Y si buscas asesoramiento seguro lograras empezar en el lugar indicado.

Errores frecuentes:
·         Personas que ofrecen productos a quienes no pueden comprárselos.
·         Personas que entregan currículum a quienes no puede conseguirles trabajo.
·         Personas que piden servicios a quienes no están capacitados para brindarlos.
·         Personas que buscan oportunidades de crecimiento donde no se puede crecer.
El buscar en el lugar incorrecto produce desgaste y frustración, pero lejos de desanimarte debes reorientar tu búsqueda, para hacerlo en el lugar adecuado.

Cuando salgas a pescar aquello que deseas hallar echa la red en el nombre del Señor, pero échala en el lugar correcto. Y entonces podrás experimentar una pesca milagrosa.

Tres pasos prácticos:
·         Antes de buscar, determina dónde debes hacerlo conforme a lo que deseas hallar.
·         Hace una lista de personas, clientes, empresas y lugares para una búsqueda efectiva.
·         Desata fe para echar la red y sabiduría para hacerlo en el lugar correcto.

No te olvides de orar buscando revelación de parte de Dios, también en esta situación, para buscar con inteligencia espiritual lo que deseas hallar.


viernes, 10 de julio de 2015

REMUNERACION

“Riquezas, honra y vida son la remuneración de la humildad y del temor de DIOS”.
Proverbios 22.4


En este versículo encontramos la respuesta para poder recibir como remuneración riquezas, honra y vida. Sin dejar de recordar que lo más importante que todo lo anterior es la Salvación.

Los dos requisitos para que esto llegue a nosotros son la humildad y el temor de Dios. Aquí surgirán varias dudas pero te recomiendo acercarte a tu Líder o asesor Espiritual para que te guie a tus dudas según la enseñanza en la cual Dios está permitiendo crecer.

Humildad:
·         Para ser enseñable.
·         Para ser aconsejable.
·         Para ser dócil.
·         Para reconocer desaciertos.
·         Para corregir errores.
Temor de Dios:
·         Para reconocerlo en todas las áreas de mi vida.
·         Para obedecer su Palabra.
·         Para servirlo.
·         Para amarlo.
·         Para darlo a conocer a los demás.

Cuando la humildad y la obediencia a Dios se convierten en nuestro estilo de vida, las riquezas, la honra y la vida serán nuestra remuneración. La mayoría de nosotros me incluyo, no estamos en sintonía con estos puntos, Nuestras vidas se tornan escasas en estas áreas y es porque realmente la obediencia es la más difícil o complicada de realizar por las diferentes circunstancias que se nos presentan en el diario vivir. La humildad se va captando día con día, pero esta es más fácil de adquirir porque es con la que vamos a enfrentar los errores del pasado para tratar de corregirlos y echarle hacia adelante.

Hablo de estilo de vida y no de una conducta circunstancial, sino de algo continuo y permanente en nosotros. He estado tratando de ir corrigiendo mi conducta día con día, pero igual que muchos de los que estamos en este camino, se nos complican varias decisiones y no es excusa pero el gran hombre Pablo el mismo le costaba, él nos dejó esta motivación, lo bueno que quiero hacer no lo hago y lo malo que vive en mi es lo que realmente hago. El luchaba diariamente con sus acciones, no dice cuales lograba superar y cuáles no, pero seguro fue logrando cambiar muchas de ellas, porque también no dejo dicho, he terminado la carrera, aunque el aguijón que vive en mí nunca se apartó de mi vida, nos deja a todos con el clavo que pudo haber sido.

Por eso estoy más convencido cada día que el perdón es el arma más grande del ser humano para alcanzar la verdadera humildad y obediencia a Dios, ya que ninguno nos libramos de no fallar, pero su gracia y misericordia y su perdón es el que cada día nos da las oportunidades de seguir adelante.

Ahora que sabemos qué hacer para recibir dicha remuneración, no nos conformemos con menos y búsquemolas agradando al Señor. No sé si lograremos transformar todas las cosas que nos impiden recibir las remuneraciones pero lo que si estoy seguro es que con esfuerzo y sabiduría iremos dejando una tras otra y veremos la responpensa en nuestras vidas.

No te olvides que Dios quiere que seamos humilde y obediente a Él ya que quiere darnos la mejor remuneración porque nos ama y quiere bendecirnos grandemente.

miércoles, 8 de julio de 2015

QUITAR Y LIMPIAR

“Todo pámpano que en mí no lleva fruto, lo quitará; y todo aquel que lleva fruto, lo limpiará, para que lleve más fruto”.
Juan 15.2
Si queremos progresar y desarrollarnos en la vida necesitamos continuamente quitar las cosas que nos estorban, y limpiar lo que lleva fruto. Para que podamos dar mas cada dia de lo que tenemos.

Quitar lo que no lleva fruto:
·         Conductas y hábitos que me perjudican.
·         Estructuras y métodos que me complican.
·         Productos y servicios que no son rentables.
·         Relaciones que son nocivas para mi vida.

Limpiar lo que lleva fruto:
·         Cosas que van bien pero pueden ser mejoradas.
·         Capacitarme más en lo que ya estoy capacitado.
·         Mejorar buenos comportamientos.
·         Optimizar procesos que van bien.
·         Profundizar relaciones productivas.


Necesitamos entender que lo que no da fruto debe ser quitado para no tener cosas que no son fructíferas en nuestra vida, y disponer de ese tiempo o espacio para cosas que sí lo son. la mayoria de veses nos empesinamos en querer hacer cosas que realmento no nos serviran o que solo ocuparan espacios en nuestra vida sin mayores resultados, o por hacer caso a personas que es lo que deberiamos hacer y en realidad no nos gusta y por tal motivo no avanzamos en esos temas.

Necesitamos también entender que el hecho de que algo esté andando bien no significa que no pueda ser mejorado para que, en un futuro, todavía sea más eficiente. Yo le llamaria conformismo, la mayoria de nosotros nos conformamos con lo que ya tenemos o sabemos, y eh ahi donde muchas personas hacen lo contrario se especializan o preparan en conocimientos adicionales y por logica logran superarnos en esos aspectos o en conocimientos tecnicos y resultamos igual que muchos aparatos utiles con buena carga pero obsolotes para el diario vivir del dia a dia.

Todo líder debe estar capacitado emocionalmente para quitar y limpiar.

Todo líder debe tener criterio de productividad para poder crecer.

Por último no te olvides que algo que no mejora está estancado por más que en el momento esté funcionando bien. Aplicalo a todas las áreas de tu vida.

jueves, 4 de junio de 2015

PARA HALLAR HAY QUE BUSCAR





Para hallar hay que buscar

“Pedid, y se os dará; buscad, y hallaréis; llamad, y se os abrirá. Porque todo aquel que pide, recibe; y el que busca, halla; y al que llama, se le abrirá”.
Mateo 7.7-8 
Para hallar lo que deseas debes buscarlo; esto que parece una obviedad no es así, pues la mayoría de las personas no están ocupadas en buscar lo que desean hallar.

Tienen claro lo que quieren hallar pero no se dedican a buscarlo de forma concreta y decidida.

En este versículo hay una promesa inclusiva, y es que todo aquel que busca, halla. Puede ser que alguien lo halle antes o después, pero si lo busca lo encontrará.

Preguntas de reflexión:
·         ¿Estás buscando el trabajo que deseas tener?
·         ¿Estás buscando el incremento económico al que aspiras?
·         ¿Estás buscando la capacitación que necesitas para crecer?
·         ¿Estás buscando el ministerio que anhelas tener?
·         ¿Estás buscando en tu hogar la paz que deseas lograr?


Si la respuesta es sí, seguí haciéndolo sabiendo que eso llegará a tu vida, porque todo aquel que busca, halla.

Si la respuesta es no, quiero decirte que tomes la decisión de empezar a buscar lo que deseas hallar hoy mismo, para no seguir perdiendo el tiempo.

No te olvides que la palabra dice: “buscad, y hallaréis”, y no “orad, y hallareis” o “ayunad, y hallareis”.
Si la búsqueda quieres acompañarla con oración y ayuno, es correcto hacerlo, pero no te olvides que a la hora de hallar, nada reemplaza el buscar.

jueves, 8 de enero de 2015

COMO ACTIVAR EL PODER INTERNO

Como activar el poder interno





Juan 21:15: "Cuando terminaron de desayunar, Jesús le preguntó a Simón Pedro:
--Simón, hijo de Juan, ¿me amas más que éstos?
--Sí, Señor, tú sabes que te quiero --contestó Pedro.
--Apacienta mis corderos --le dijo Jesús".
En temas anteriores me referí a las instituciones que muchas veces se forman en las parejas, esas cosas que al principio son lindas, pero después se convierten en indispensables para que la pareja no se desmorone. Por ejemplo: "Los miércoles tenemos que ir a comer a la casa de mis padres". Si el miércoles la esposa o el esposo no quiere ir a comer a la casa de los padres del otro, se arma lío. Entonces, ¿cómo tenemos que trabajar con estas instituciones que se han armado dentro de la pareja o la familia?

En muchas oportunidades hablé sobre las personas que construyen solas, parejas en las que él construye su vida solo, sin considerarla a ella, o en la que ella construye su vida sola, sin considerarlo a él. Son esas personas que dicen: "Me quiero casar", y no se dan cuenta que sus respectivas parejas andan con otras personas.
 Después escriben: "Hacia la cima 777. Y entonces les explico que nadie deja a alguien de un día para el otro. Sin dudas hubo señales, pero no te diste cuenta, y por eso un día se fue para no volver o te mandó un mail para decirte adiós. Seguramente te lo dijo antes de muchas maneras, pero como no te hiciste responsable, como no colaboraste en la pareja, se terminó yendo.

La vida se va desarrollando en etapas. Muchas veces, cuando una etapa se va cerrando aparecen lo que llamamos "crisis". Una crisis es ese momento en el que parece que el mundo se te viene abajo. Sin embargo, la crisis en verdad está indicando que hay una etapa que ya no tiene nada nuevo para uno, y que algo nuevo está pujando por salir. Solemos enojarnos con las crisis, pero la realidad es que ellas nos dan el mensaje de que es hora de pasar a un nuevo nivel. Las personas solemos repetir una y otra vez lo que ya sabemos porque por un lado, nos resulta cómodo, y por el otro, nos da miedo subir a un nuevo nivel. Esta es la razón por la que muchas veces permanecemos en un nivel inferior.
Por ejemplo: para desarrollar masa muscular podemos levantar una pesa de un kilo. Eso hará que el músculo se desarrolle hasta cierto nivel. Sin embargo, si transcurrido un tiempo no aumentamos el peso de la pesa o no cambiamos el ejercicio que vinimos haciendo, el desarrollo de la masa muscular se detiene. Del mismo modo, no nos damos cuenta de que tenemos que pasar a un nuevo nivel en nuestra vida y entendemos el mensaje de la crisis, corremos el riesgo de perder todo lo que hayamos logrado hasta ese momento. Cada mañana nos tenemos que proponer un desafío, cada día tenemos que decirle a Dios: "Señor, quiero que me desafíes a algo nuevo". 

¿Queres algo nuevo para tu vida? ¿Queres pasar a un nuevo nivel? Propone té desafíos en todas las áreas de tu vida, plantéate desafíos familiares, físicos, emocionales, espirituales, y cada tanto pregúntate: "¿No estará ya agotado este ciclo?, ¿no será que esta insatisfacción, esta inquietud se debe a que estoy siempre repitiendo lo mismo y es hora de pasar a un nuevo nivel?".

"Clama a mí y yo te responderé, te enseñaré cosas grandes y ocultas que tú no conoces", dice el Señor. Dios tiene desafíos para nosotros todos los días de nuestra vida. Y La Palabra dice que también tiene cosas grandes y ocultas. En consecuencia, si son grandes, están ocultas en un lugar grande, porque algo grande no se puede esconder en un lugar pequeño. No debe de ser tan difícil encontrar el lugar donde están ocultas las cosas grandes de Dios, pero Él solamente se las mostrará a los que claman por un nuevo nivel.
¿Recordás el pasaje bíblico de 1 Crónicas 4 en el que se menciona a Jabés? Jabés era un hombre que había sido marcado para la derrota. Su madre lo había llamado así porque su nombre significa "el que causará dolor". Jabés estaba destinado a causar, pero él se dijo a sí mismo: "Este nombre no me va a determinar". Pueden decir muchas cosas de tu persona, pero digan lo que digan, eso no te va a determinar. Jabés se determinó a que lo que decía su mamá no lo iba a afectar, y entonces le propuso un desafío a Dios: "Si me dieras bendición, si me das una oportunidad, yo no voy a ser una persona que cause dolor a nadie". Y Dios le dio lo que le pidió. Ese es nuestro primer desafío: cada día pedirle a Dios que nos bendiga.

Cuando le pidió bendición a Dios, Jabés no solamente quería tierras y posiciones, él también quería ser un hombre de influencia, quería más protagonismo, más responsabilidad, más espacio para desarrollarse y crecer, más oportunidades, más emoción para su vida. Muchas veces creemos que la bendición de Dios es algo estático, pero no es así. Jesús le pidió al Padre más espacio, más influencia, más bendición, porque Él deseaba multiplicarla. Jesús quería expandirse, deseaba tener una vida con acción y emoción. Y Dios le concedió lo que le pidió, porque el que pide, recibe. 

Cómo cancelar nuestra mediocridad.
Todos tenemos áreas de mediocridad en nuestras vidas. Quiero compartirte tres puntos importantes que debemos tener en cuenta para romper con nuestra mediocridad cotidiana.
Hago referencia que no son las únicas, pero en los últimos años, después de conversar con varias personas e inter cambiar correos he detectado estos tres.
1.    Tenés que vivir una vida extraordinaria.

Dios quiere que seamos aventureros Dios, que vivamos una vida de aventura con Él. Cada uno de nosotros fuimos creados a imagen y semejanza de Dios, por lo que nacimos extraordinarios. Sin embargo, con el correr del tiempo nos volvemos ordinarios. ¿Por qué? Porque a medida que crecemos nos vamos amoldando a lo que la sociedad, la cultura, la familia nos manda. Entonces, en lugar de ser personas extraordinarias, terminamos viviendo y muriendo como personas comunes, ordinarias.

Dios no quería que Israel estuviera cuarenta años en el desierto, ¡fue Israel el que dejó a Dios cuarenta años en el desierto, en un lugar donde Dios no quería estar! Muchas veces somos nosotros los que por nuestra rutina lo dejamos a Dios en un lugar donde Él no quiere estar ni quiere que nosotros estemos. Por ejemplo, si todos los días durante veinte años interpretas un pasaje bíblico de la misma manera y no te enseña nada nuevo, es porque no te pusiste un desafío espiritual y estás inmóvil, siempre en el mismo lugar. Lo tenés a Dios diciéndote lo mismo durante veinte años, porque no abrís tu oído para escuchar lo nuevo que quiere decirte. Estás manteniendo a Dios encerrado en tus pensamientos pequeños, en ese trabajo pequeño, en ese problema pequeño. Pero Él te dice: "¡Anda a lo nuevo que tengo para tu vida, y ese problema va a ser nada!".

Juan 14:12
 asegura: "Ciertamente les aseguro que el que cree en mí las obras que yo hago también él las hará, y aun las hará mayores". Somos seres extraordinarios y podemos hacer mayores cosas que las que hizo Jesús. Eso significa que podemos mejorar todo lo que tenemos en nuestra vida.

Hay una persona extraordinaria dentro de cada uno que tenemos que despertar, porque está dormida por los miedos. Moisés y Gedeón eran dos hombres que tenían problemas de identidad. Moisés pasó cuarenta años de su vida viviendo como un hombre ordinario, hasta que un día afinó su oído y escuchó la voz de Dios en una zarza que estaba ardiendo. Fue entonces cuando Dios tomó su vida y despertó la grandeza dormida que llevaba dentro. Por su parte, Gedeón era un hombre extraordinario, pero estaba escondido en sus miedos. Pero Dios despertó lo grande en él y lo llamó héroe poderoso. ¡nosotros también somos los héroes poderosos de esta nación, porque tenemos a Jesucristo y al Espíritu Santo en nuestra vida!

2.       Tenés que descubrir quién SOS.

Para romper con la mediocridad debes averiguar quién SOS. El enemigo es especialista en robar identidades. Él va a venir a tratar de robarte la tuya para que no sepas quién SOS ni qué podes hacer en la vida. Por eso, tu tarea es averiguar todos los días quién SOS.
Esto implica estudiar tus puntos fuertes y saber también qué cosas te hacen mal para poner un límite y evitar que te lastimen. Tenés que conocerte, tenés que superarte a vos mismo para dejar de ser mediocre. Si no somos conocemos la capacidad, el potencial que tenemos, por más que vengan y nos digan lo valiosos que somos, nos va a parecer una carga, vamos a sentir que los demás están empeñados en que hagamos lo que ellos quieren que hagamos. Es como cuando le decimos a un hijo: "SOS un chico muy inteligente". En vez de vivirlo como una motivación de nuestra parte, él lo ve como una exigencia. A veces en las cosas espirituales nos pasa algo semejante. Alguien quiere alentar a una persona y le dice: "Dios te eligió. El Señor va a usarte", pero esa persona afirma: "No. Yo no sirvo, no soy capaz". Hasta que no se descubra y sepa quién es realmente pensará que le otro está empeñado en que haga algo que no quiere hacer.

Los directores de teatro aseguran que enseñarles a sus alumnos a ser ellos mismos es una de las tareas más difíciles, porque ellos siempre quieren ser como alguna otra persona. Sin embargo, necesitas saber que con el espíritu de imitación no vas a llegar a ningún lado. ¡Vos SOS igual a vos!
3.    Debo vencer mi nivel de resistencia.

Dios te va a llevar a un punto de alta presión. Cuando esto ocurra vas a querer largar todo. ¿Alguna vez quisiste largar todo, mandarte a mudar, no aparecer nunca más por la oficina, por la iglesia, por la casa de tus suegros? Todos hemos vivido momentos de alta presión en los que todo duele, todo cuesta, y tenemos ganas de llorar y gritar "¡Basta!".

Cuando voy al gimnasio a entrenar también siento ese momento de la alta presión en el que quiero abandonar los ejercicios, pero mi entrenador me insiste: "¡Seguí, seguí!", y yo lo escucho, porque sé que quiere mi beneficio, porque confío en que si me dice que siga, es porque está seguro de que puedo hacerlo. Es fundamental que sepas que es justamente en ese momento de alta presión cuando más tenés que seguir, porque cuando logres vencer la alta tensión vas a obtener la victoria que el Señor te prometió. ¡Detrás de la presión viene la victoria de Dios! Dios es tu entrenador personal que te dice: "¡Seguí, seguí, seguí! ¡No abandones tu sueño!" 

Nada bueno puede ocurrirle a la gente que vive sumida en la mediocridad mental, a los que como Gedeón, se esconden tras sus miedos en el afán de cuidar lo poco que lograron en la vida. ¿Cuál es tu miedo? Quizás sea también no perder lo que lograste, pero por cuidar eso no tenés expectativas nuevas, no podes mirar más allá, no podes ilusionarte con algo original, no podes extenderte.

Narra La Biblia que en medio de una revolución social en su nación una mujer dio a luz un hijo al que llamó Icabod. "Icabod" significa "la gloria se fue". Esta madre estaba profetizando con el nombre de su hijo lo que le iba a pasarle a la nación de Israel: la gloria de Dios se iba a ir. Sin embargo, el Nuevo Testamento cuenta que otra mujer le puso a su hijo el nombre de "Emmanuel", que significa "Dios con nosotros". ¡Dios quiera que nuestra querida Nacion pueda pasar de "la gloria de Dios se ha ido" a "Dios está con nosotros"! ¡Hagamos crecer el espíritu de Emmanuel en nuestra vida!

Tenemos dos formas de enfrentar nuestras crisis, nuestros problemas, nuestros dolores: con Icabod ("la gloria se ha ido"), en otras palabras, "ya no va a venir nada bueno a mi vida", o con Emanuel ("Dios está conmigo"). Si la enfrentas con Emmanuel, cada mañana vas a pedirle a Dios un desafío nuevo. Vendrá el enemigo a intentar detenerte para que no construyas, y tratará de engañarte diciendo a tu oído que SOS Icabod, porque la gloria en tu vida se fue como consecuencia de ese error que cometiste. Pero al mismo tiempo Dios te dirá: "Yo soy Emanuel: estoy con vos y te daré descanso".

Cada mañana jugate toda tu fe, porque no SOS uno más, sino una mujer o un hombre extraordinario. Decirle a Dios: "¡Bendecime, Señor!, ¡quiero ser una persona de más influencia, quiero ocupar los lugares que ahora están ocupados por gente que no te conoce ni te honra! No soy Icabod, yo sé que tu gloria está en mi vida, y que somos, Emanuel, estás conmigo. Bendecime, Señor, yo soy extraordinario, tengo tu Espíritu Santo, puedo mejorar en toda las áreas de mi vida". 

Todos nos sentimos personas ordinarias hasta que ajustamos nuestros oídos a la voz de Dios que nos dice: "Yo te llamé". Después de la muerte de Jesús, Pedro dijo: "Sin el Señor ya nada tiene sentido. Mejor vuelvo a pescar". Pero Jesús resucitado se le apareció y le preguntó: "Pedro, ¿me amas más que estos?" (Al decir "estos" se refería a los peces, que eran grandes y muchos). El Señor le estaba preguntando acerca de su identidad: "Pedro, ¿volviste a tu antigua identidad de pescador?". Tal vez tu vieja identidad no está nada mal, pero tenés que seguir subiendo en la escala de la vida. No te quedes con tu vieja identidad, porque Dios te hizo nacer para la eternidad. Él te cambió el nombre, te llamó para que todo lo que hagas sea eterno. Quizás no veas el poder que sale de vos cuando le hablaste a aquella persona, cuando la tocaste y se sanó, pero como Abraham, tenés que empezar a abrazar las cosas que no ves, porque cuando lo hagas, comenzarás a cumplir el gran sueño que Dios tiene para vos.
Josué recordó que el Señor es enorme y un día ordenó: "Sol, ¡detente!; luna, ¡párate!", y la naturaleza le obedeció. Cuando recordamos que tenemos un Dios enorme sabemos que nosotros también somos enormes, porque Él nos hizo a Su imagen y semejanza. Seguí caminando a pesar de la alta presión, porque ascenderás a un nuevo nivel. SOS extraordinario, así que deja de vivir como una persona ordinaria que hace lo mismo que todo el mundo. ¡Empezá a vivir de manera sobrenatural la vida que el Señor te ha regalado!.