jueves, 18 de febrero de 2016

PROYECTOS Y RECURSOS



“Y Eliseo le dijo: ¿Qué te haré yo? Declárame qué tienes en casa. Y ella dijo: Tu sierva ninguna cosa tiene en casa, sino una vasija de aceite. Él le dijo: Ve y pide para ti vasijas prestadas de todos tus vecinos, vasijas vacías, no pocas.
Entra luego, y enciérrate tú y tus hijos; y echa en todas las vasijas, y cuando una esté llena, ponla aparte. Y se fue la mujer, y cerró la puerta encerrándose ella y sus hijos; y ellos le traían las vasijas, y ella echaba del aceite. Cuando las vasijas estuvieron llenas, dijo a un hijo suyo: Tráeme aún otras vasijas. Y él dijo: No hay más vasijas. Entonces cesó el aceite”.
2 Reyes 4.2-6
Quiero compartirte siete principios que se encuentran en 2 Reyes 4.2-6 para que los puedas aplicar a lo que quieras lograr en tu vida.
1.     Definir qué se quiere lograr: ¿Qué te haré yo?
Lo primero que uno debe tener bien en claro es qué quiere lograr para también poder transmitirlo con claridad a los demás.
2.     Saber de qué se dispone: Tu sierva ninguna cosa tiene en casa, sino una vasija de aceite.
La mayoría dice no tener nada, porque menosprecian lo que tienen o no están dispuestos a ponerlo.
Cuando sabes lo que tenés sos consciente de lo que te falta o de si organizando lo existente te alcanza. La mayoría de las personas no saben en realidad que tienen para lograr realizar algo en la vida, siempre hay algo para iniciar un proyecto de vida.
3.     Buscar ayuda: Ve y pide para ti vasijas prestadas de todos tus vecinos, vasijas vacías, no pocas.
El reconocimiento y la valoración de otros será clave en este sentido, sobre todo de los que ya han alcanzado lo mismo que queremos alcanzar.
No dejes también de descubrir cosas que otros no utilizan y podrías utilizarlas vos en este momento y para este proyecto. Muchas veces no nos detenemos a ver que hay alrededor nuestro para poder realizar algo, menospreciamos muchas veces lo que está a la par o en el camino, como las latas de agua gaseosa, uno se la toma y tira la lata, pero atrás viene alguien que le da valor y la recoge para convertirla en dinero para su economía.
4.     Concentrarse: Entra luego, y enciérrate tú y tus hijos.
Dedícate a lo que tenés que hacer y no te disperses con otras cosas, préstale atención a quienes necesitas oír conforme a lo que quieras lograr.
Cuando el proyecto requiera de otros no te olvides de funcionar como equipo, especialmente en el ámbito de tu familia.
La mayoría no utiliza bien el término de la disciplina, en la vida disciplina es hacer lo que tengo que hacer, en el momento que debo hacerlo, me guste o no, y este me guste o no es el que siempre olvidamos, argumentamos cualquier cosa con tal de hacer lo que tenía que hacer para después.
5.     Obedecer: Y se fue la mujer, y cerró la puerta encerrándose ella y sus hijos.
Obedece sin cuestionar más allá de tu parecer, sin modificar más allá de tus gustos y sin demorar más allá de tus tiempos.
De nada sirve el concejo, por mejor que sea este, si uno no lo va a obedecer o lo va a aplicar de forma parcial en su vida.  La mayoría de las personas pedimos consejos para no hacerlos, ya que lo que en realidad queremos es que nos aprueben los lineamientos que pensamos o queremos, cuando nos dicen algo diferente a lo que pensamos no nos gusta y siempre hacemos lo que creemos, entonces para que pedir consejo.
6.     Trabajar en equipo: Ellos le traían las vasijas, y ella echaba del aceite.
Cada uno debe participar de acuerdo a su capacidad, entendiendo la importancia de todos los que integran el equipo.
No te olvides de aportar lo que tenés y de salir a buscar aquello que careces. Este es un tema muy difícil de poder explicar aquí en unas líneas ya que trabajar en equipo es tener unidad y unanimidad y esto fue lo que Dios vio como peligroso en la humanidad en la torre de babel, la unidad es tan poderosa que se puede llegar muy lejos, si tan solo dos se pusieran de acuerdo y me pidieran yo se los concedería, otro pasaje si estuvieras de acuerdo con la que duermes, tus oraciones pasarían del techo de tu casa y llegarían a Dios. Eh ahí el poder del trabajo en equipo.
7.     Entender el principio: Y él dijo: No hay más vasijas. Entonces cesó el aceite.
Mientras hubo vasijas hubo aceite, mientras haya proyectos habrá recursos.
Muchas veces se desperdician recursos por falta de proyectos.

Creo que más claro no podemos hablar de este punto, si no tienes proyecto no puedes tener recursos, y si tienes recursos y no proyecto tarde o temprano estos escasearan. 

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