jueves, 4 de enero de 2018

VISION PUNTO DE PARTIDA

                     



                     




No puede concebirse a un líder sin una visión de futuro. Todos los líderes, sin importar su nivel ni su campo de acción, están o deben estar motivados por un proyecto a futuro. Deben tener una idea inicial o un anhelo que pretendan cumplir más adelante, pues, como se ha dicho alguna vez, «una idea es más poderosa que mil ejércitos».
Entre otros, los siguientes logros han sido inspirados en ideas visionarias:

·    El descubrimiento de América, por Cristóbal Colón.
·    La invención de la imprenta, por Johannes Gutenberg.
·    La emancipación de los esclavos en Estados Unidos, por Abraham Lincoln.
·    La independencia de los países de Sudamérica lograda por Simón Bolívar.
·    La defensa de la Patria realizada por Benito Juárez, con la cual repelió las invasiones extranjeras y dio prioridad a la educación del pueblo.
·    La creación de la vacuna contra la rabia, por Louis Pasteur.
·    El descubrimiento de la penicilina, por parte de Alexander Fleming.
·    La llegada del hombre a la Luna, logro obtenido por el presidente Kennedy y los directivos de la NASA.
·    El servicio y cuidado que brindó la madre Teresa de Calcuta a los más pobres e indefensos del mundo, quien además fundó una congregación ejemplar.

Toda idea puede y debe ser generadora de una visión de futuro que permita la construcción de un mundo mejor.

Todo es resultado de una idea.

  Paramahansa Yogananda









        Idea

Relación entre la idea, la visión y la acción para mejorar el mundo.
Queremos terminar este tema con una bella cuarteta del poeta mexicano Ignacio Guzmán Garduño: 1

Desde el pequeño fuerte
O somos constructores decididos
que mejorar al mundo hemos querido,
o somos destructores desmedidos
que gozamos con verlo derruido.


Todo joven que se inicie en una carrera
debe recordar que el mejor negocio es el género
humano.

Charles Dickens


La realización de un proyecto, sueño, objetivo o anhelo futuro, es quizá la dimensión más importante de cualquier empeño, tarea o actividad que se pretenda realizar. Por ejemplo:

·    Casarse.
·    Ser padre de familia.
·    Ser un profesional o un profesionista.
·    Ser sacerdote.

1 Ignacio Guzmán Garduño es un destacado médico, político y poeta mexicano que ha influido en los avances de la medicina social y la vacunación infantil.
·    Obtener una medalla olímpica.
·    Terminar la secundaria.
·    Cosechar una siembra.
·    Descubrir una fórmula.
·    Crear un medicamento.
·    Evangelizar una comunidad.
·    Promover el desarrollo espiritual de individuos y grupos.
·    Soñar con la igualdad entre los seres humanos.
·    Vencer a nuestro ego.


En este último punto no queremos dejar de mencionar el gran sueño que Martin Luther King expresó en su célebre discurso:
«Tuve un sueño: que algún día los blancos y los hombres de color irán tomados de la mano por las calles de Estados Unidos.»
El líder verdadero nunca está satisfecho con sus ideas y visiones, siempre las analiza, cuestiona y enriquece, generando así nuevos conceptos que implicarán cambios y retos nuevos cada vez mayores. Todo líder visionario es un agente de cambio.
La visión es poderosa, pues es un sueño que, por contener dentro de sí tareas modestas o grandiosas que constituyen un reto o anhelo, anima de manera constante la acción humana. Confucio dijo alguna vez: «No importa lo lento que vayas, siempre y cuando no te detengas.»

Miremos más que somos padres de nuestro porvenir
que no hijos de nuestro pasado.

Miguel de Unamuno

La preocupación por el destino del hombre
debe constituir siempre el interés de todo
esfuerzo técnico, cosa que nunca debemos
olvidar en medio de nuestros diagramas y
nuestras ecuaciones.


Albert Einstein

miércoles, 3 de enero de 2018

VISIÓN , MISIÓN Y VALORES






Los conceptos de visión, misión y valores han cobrado especial interés y relevancia en los últimos años. Para este nuevo año 2018, la importancia que revisten es más que necesaria, pues son conceptos o términos que se están aplicando en el quehacer de todo grupo humano organizado que genera algún producto o servicio para la sociedad y que promueve, por ello, el bien común social, ya sea a nivel regional, nacional o mundial.

Queremos aplicar estos conceptos directa y específicamente a la tarea de los líderes, pues son ellos quienes dirigen organizaciones e instituciones de todo tipo para el logro eficaz de objetivos socioeconómicos, filantrópicos, educativos y de cualquier otro orden. Toda persona, y en particular los líderes, sin importar el campo de acción en que se desenvuelva (desde la familia hasta las grandes corporaciones, pasando por toda clase de empresas y organizaciones sociales) han de definir su tarea a partir de una visión, de una misión y de un código de principios y valores.

Si analizamos la filosofía de algunas de las empresas e instituciones más importantes del mundo, descubriremos que todas ellas ya han definido con precisión estos conceptos, pues hablan de su identidad y dan sentido a la tarea que se han echado a cuestas.

Por ello, ¿qué significan estos tres conceptos trascendentales en la función de todo aquel que pretenda influir en otros, es decir, que pretenda convertirse en líder?

La visión debe entenderse como la capacidad de desarrollar un proyecto de futuro, un sueño, un anhelo, un objetivo trascendental que se debe alcanzar. La misión es la acción cotidiana que define la identidad y tarea de un individuo o grupo (que podría resumirse en las preguntas: quiénes somos y para qué estamos en este mundo). En otras palabras, la definición que optamos de misión es la razón de ser o existir de dicho individuo o grupo y la causa y fin de su actividad.

Los principios y valores constituyen el conjunto de principios o reglas esenciales del juego bajo las cuales se van a guiar las actitudes y conductas de las personas y los grupos. Las ciencias sociales, la ética, la psicología, la sociología y en especial la antropología, definen los valores como principios que permiten la supervivencia de un grupo, cualquiera que sea éste. Los valores son concepciones prácticas y normativas que, mediante la sabiduría colectiva (de la familia, la empresa, los grupos, etcétera) regulan la actuación de un grupo. Es importante señalar que estos tres conceptos o dimensiones constituyen una manera de pensar y hacer las cosas, es decir, una cultura.

Los grandes hombres de la historia nos han enseñado la importancia de generar dentro de uno mismo la fuerza de una visión y misión personales para guiar la propia vida, pues mediante ellos, con la misión y la visión se han transformado en personas llenas de un poder interior que se ha constituido en la base sobre la que han integrado sus valores, sus metas en la vida y en el trabajo, así como sus habilidades e intereses. El poder interior que genera contar con una misión personal convierte a hombres y mujeres comunes en personas entregadas a la tarea de crear, para sí mismas y para quienes las rodean, un mundo de nuevas perspectivas, retos y realizaciones que, de otra manera, parecerían inalcanzables. La misión parte de una visualización particular del futuro, de lo que puede (o más bien debe) ser, de lo que se puede crear para darle sentido a la propia vida. La visión son los sueños que uno puede alcanzar durante su existencia, sin miedos, con sentido de reto y trascendencia, incluso a pesar de las propias debilidades y carencias.
                                    

En la cultura, más centrada, la visión hacia el interior es la esencial, gracias a ciertas prácticas como la oración y meditación, las personas han llegado a ejercer un enorme dominio sobre su cuerpo y espíritu, donde ha logrado dejar muchas de las actitudes negativas en las cuales se regían, y no lograban llegar a ningún lado.

Nuestra responsabilidad moral no consiste en detener el futuro, sino en moldearlo para cambiar nuestro destino en una dirección
Más humana.
Alvin Toffler

El progreso no es sólo mejorar el pasado, sino desplazarse hacia el futuro.
GlBRÁN JALIL GlBRÁN

Visión, misión y principios y valores de todo líder
El progreso es compromiso de todos.
Henry Ford



La visión puede transformar a los hombres en santos o demonios, en emprendedores o destructores, como bien percibió Erich Fromm. El hombre tiene una necesidad intrínseca de trascendencia y superación. Lindberg cruzó el Atlántico en pos de un sueño sabiendo que en el intento podría perder la vida. Edison inventó la bombilla eléctrica, después de sufrir miles de fracasos, gracias al poder de una intuición a la que siempre le fue fiel. Bach le cantó a Dios a través de su música y por ello se le conoce como el Quinto Evangelista.
Víctor Frankl sobrevivió a un campo de concentración gracias a la fe que tenía en poder escribir su historia y crear la logoterapia, técnica con la cual propone a la humanidad darle sentido a la vida. La visión de un futuro y la misión personal son tan fuertes que pueden resistir las situaciones más dramáticas. La visión está transformando el mundo de los negocios, al convertir a éstos en proveedores de servicios al cliente y en forma-dores de una nueva mentalidad de desarrollo humano y calidad en los productos.
Pero también en cambiar formas de pensar y actuar de muchas personas que viven equivocadas y sus fundamentos no concuerdan con la moral de vida.

La visión se genera a partir de

·    la historia y circunstancia personal y familiar del individuo,
·    la percepción del mundo interior y exterior,
·    los valores propios,
·    el compromiso con uno mismo,
·    el compromiso con los demás,
·    el deseo de encontrar un destino mejor.


La visión se convierte en misión cuando

·    se inicia el camino que se ha visualizado,
·    se confía en la voz interior y se es congruente con ella,
·    se tiene fortaleza y se actúa a pesar de las adversidades,
·    se da y recibe al mismo tiempo,
·    se es responsable y comprometido con el logro de la meta.


lunes, 1 de enero de 2018

EL DON DEL SERVICIO




¿Necesitamos todos los seres humanos y todo ser viviente un mundo mejor? ¿Deben tener principios y valores más sólidos los líderes que tomarán las decisiones en este país que es el nuestro Guatemala, como en el mundo?

¿Será el servicio a los demás la tarea más importante en Guatemala que todos queremos?
Hemos dejado atrás el siglo XX, un siglo en el cual presenciamos más de 600 guerras, dos de ellas mundiales y una más denominada Fría, además del predominio de enfermedades, hambruna, drogadicción, corrupción, ignorancia, destrucción del medio ambiente, etcétera. Aunque también pudimos contemplar avances importantes en la técnica y la ciencia, así como el surgimiento del altruismo y la defensa de los derechos humanos, el balance del siglo pasado en lo que se refiere a justicia social, distribución de la riqueza y crecimiento espiritual, fue más bien negativo.

El inicio de este milenio del cual ya hemos caminado 17 años, que  requiere con urgencia de un cambio, de fe, de esperanza y de una dosis de espiritualidad que rescate la dignidad del ser humano y siente las bases de una nueva sociedad que promueva el desarrollo integral de todos los habitantes de nuestro país Guatemala y el planeta.

El liderazgo, en este sentido, no es un tema más: es el gran tema, y lo es simple y sencillamente porque los ámbitos de mayor impacto en nuestra vida (el socio-familiar, el educativo, el económico, el político y el religioso) dependen de las decisiones que tomen aquellos a quienes llamamos líderes. Ante esta situación, queda claro que se necesita un despertar de conciencias en los líderes del nuevo milenio.

Para esta enorme tarea transformadora se requiere, de manera inaplazable, formar a dichos líderes (mujeres y hombres, en sus papeles de padres de familia, hijos, alumnos, maestros, empresarios, directivos, empleados y gobernantes) para que enfrenten el reto de forjar nuevas generaciones en todos los ámbitos del conocimiento, sin distinción de niveles sociales, credos o razas, preferencias o niveles económicos. A todos ellos hemos estamos hablando.

El eje central de esta obra es el concepto de servicio como tarea fundamental de todo líder, pues a través de la acción comprometida y ética podrán servir cada vez más a mejores causas, y fomentar así el tan necesario progreso integral y sustentable de la nación y la humanidad.

Es oportuno anticipar que la acción de servir a otros admite muchas posibilidades, por lo que no se puede reducir el concepto de servicio a una sola actividad. Hay quienes sirven produciendo cosas, otros enseñan y forman, algunos más diseñan y planifican, otros dirigen, incluso hay quienes sirven con una vida de oración, meditación y contemplación. Como vemos, servir a los demás es una actividad que tiene muchas caras, pero siempre debe observarse una misma actitud y un mismo objetivo: mejorar esta nación Guatemala, con más aportaciones valiosas y productivas.

Queremos adelantar una de las contribuciones y líneas de reflexión más importantes de estos temas que compartiremos y de la cual estamos plenamente convencidos: el liderazgo es un hecho social y existencial que no se puede entender más que de «ida y vuelta», es decir, como un fenómeno sistémico de retroalimentación en el cual las funciones y fronteras entre líder y seguidor son tan tenues por su influencia recíproca que casi llegan a desaparecer.

 Aunque algunos investigadores del liderazgo han tomado en cuenta la importancia que tienen los seguidores para esta actividad, sin embargo, hemos concluido y visualizado que dicha variable actúa como una de las fuentes de crecimiento de los líderes formales y como un factor crucial en la evolución del concepto de liderazgo.

Además de lo anterior, en este tema queremos dejar en claro que el auténtico liderazgo es gozoso, es decir, no puede entenderse si quien lo ejerce no lo hace con alegría, generosidad y trascendencia, sin que con ello se deje de ser consciente del sacrificio que implica tal acto. Por esta cuestión, hemos planteado que todo líder, sin importar su nivel de influencia o campo de acción, debe definir por sí mismo su visión, su misión y el código de valores que habrá de inspirar su «quehacer» en esta nación Guatemala con su vida.

Este tema está inspirado en héroes —es decir, en los hijos y sus padres, los alumnos y sus maestros, los trabajadores y sus directivos, los ciudadanos y sus gobernantes y todo ser humano que quiera influir en el mejoramiento de este país Guatemala— que tienen la pretensión de ganarse el derecho de ser considerados líderes. Queremos dejar en claro la diferencia que existe entre las nociones de poder y autoridad: la primera debe estar subordinada necesariamente a la segunda para legitimarla y darle sentido, pues, de acuerdo con su etimología y sentido más profundo, autoridad significa «posibilidad de que otros crezcan y progresen».

Asimismo, queremos dejar algo de lo más importante para el final: se trata del fenómeno emergente del liderazgo femenino, no porque éste no existiera antes, sino porque hasta hoy se le ha dado el crédito y reconocimiento que merece. A este respecto deseamos resaltar que no se puede visualizar un mundo valioso, productivo y trascendente si no es a partir de la intervención de la mujer en todos sus diferentes e importantes ámbitos de acción.

Si hay alguien que ha inspirado esta obra han sido las mujeres. Vaya un agradecimiento a nuestras madres, esposas, hermanas, hijas, amigas y colaboradoras que con generosidad y amor desinteresado han inundado nuestras vidas con ejemplos de liderazgo, pues a través de su servicio a otros nos han hecho ver el valor y sentido de este concepto. Sin duda, las mujeres serán las grandes heroínas y protagonistas del siglo XXI y de un mundo mejor. De ellas tenemos todavía mucho que seguir aprendiendo los hombres.

La diferencia entre el pasado y el futuro está en el presente y la tenemos en nuestras manos. ¿Con qué tipo de servicio contribuirás tú, amigo lector? ¿Y cuánto amor, pasión y compromiso estás poniendo a tu misión en esta nación Guatemala con tu vida? Las anteriores preguntas las formulamos inspirados en la madre Teresa de Calcuta, una de las líderes y servidoras más grandes del siglo XX, quien en repetidas ocasiones señaló: «No importa cuántas cosas hagas en la vida, sino cuánto amor pongas en hacerlas.»

Esperamos el grupo de HACIA LA CIMA 777, poner un grano de arena en publicar varios aspectos del Servicio como un Don, que cada persona tiene dentro de sí, la recopilación ve varios testimonios, aplicaciones y experiencias de muchos colaboradores, mas varias publicaciones, serán la columna vertebral para poder analizar nuestro servicio en las diferentes fases de nuestra vida, pero lo más importante es con la actitud con la que vas a formar parte de esa transformación en esta nación Guatemala.

Agradecemos a todos aquellos que nos motivaron a nuevamente iniciar este año 2018, y formar parte del cambio.

Comentarios y sugerencias de ustedes serán realmente el fortalecimiento, más el vigorizante de este reto para Guatemala.