Los
conceptos de visión, misión y valores han cobrado especial interés y relevancia
en los últimos años. Para este nuevo año 2018, la importancia que revisten es
más que necesaria, pues son conceptos o términos que se están aplicando en el
quehacer de todo grupo humano organizado que genera algún producto o servicio
para la sociedad y que promueve, por ello, el bien común social, ya sea a nivel
regional, nacional o mundial.
Queremos
aplicar estos conceptos directa y específicamente a la tarea de los líderes,
pues son ellos quienes dirigen organizaciones e instituciones de todo tipo para
el logro eficaz de objetivos socioeconómicos, filantrópicos, educativos y de
cualquier otro orden. Toda persona, y en particular los líderes, sin importar
el campo de acción en que se desenvuelva (desde la familia hasta las grandes
corporaciones, pasando por toda clase de empresas y organizaciones sociales) han
de definir su tarea a partir de una visión, de una misión y de un
código de principios y valores.
Si
analizamos la filosofía de algunas de las empresas e instituciones más
importantes del mundo, descubriremos que todas ellas ya han definido con
precisión estos conceptos, pues hablan de su identidad y dan sentido a la tarea
que se han echado a cuestas.
Por
ello, ¿qué significan estos tres conceptos trascendentales en la función de
todo aquel que pretenda influir en otros, es decir, que pretenda convertirse en
líder?
La
visión debe entenderse como la capacidad de desarrollar un proyecto de
futuro, un sueño, un anhelo, un objetivo trascendental que se debe alcanzar. La
misión es la acción cotidiana que define la identidad y tarea de un
individuo o grupo (que podría resumirse en las preguntas: quiénes somos y para
qué estamos en este mundo). En otras palabras, la definición que optamos de
misión es la razón de ser o existir de dicho individuo o grupo y la causa y fin
de su actividad.
Los
principios y valores constituyen el conjunto de principios o reglas
esenciales del juego bajo las cuales se van a guiar las actitudes y conductas
de las personas y los grupos. Las ciencias sociales, la ética, la psicología,
la sociología y en especial la antropología, definen los valores como
principios que permiten la supervivencia de un grupo, cualquiera que sea éste.
Los valores son concepciones prácticas y normativas que, mediante la sabiduría
colectiva (de la familia, la empresa, los grupos, etcétera) regulan la
actuación de un grupo. Es importante señalar que estos tres conceptos o
dimensiones constituyen una manera de pensar y hacer las cosas, es decir, una
cultura.
Los
grandes hombres de la historia nos han enseñado la importancia de generar
dentro de uno mismo la fuerza de una visión y misión personales para guiar la
propia vida, pues mediante ellos, con la misión y la visión se han
transformado en personas llenas de un poder interior que se ha constituido en
la base sobre la que han integrado sus valores, sus metas en la vida y en el
trabajo, así como sus habilidades e intereses. El poder interior que genera
contar con una misión personal convierte a hombres y mujeres comunes en
personas entregadas a la tarea de crear, para sí mismas y para quienes las
rodean, un mundo de nuevas perspectivas, retos y realizaciones que, de otra
manera, parecerían inalcanzables. La misión parte de una visualización
particular del futuro, de lo que puede (o más bien debe) ser, de lo que se
puede crear para darle sentido a la propia vida. La visión son los sueños que
uno puede alcanzar durante su existencia, sin miedos, con sentido de reto y trascendencia,
incluso a pesar de las propias debilidades y carencias.
En
la cultura, más centrada, la visión hacia el interior es la esencial, gracias a
ciertas prácticas como la oración y meditación, las personas han llegado a
ejercer un enorme dominio sobre su cuerpo y espíritu, donde ha logrado dejar
muchas de las actitudes negativas en las cuales se regían, y no lograban llegar
a ningún lado.
Nuestra responsabilidad moral no
consiste en detener el futuro, sino en moldearlo para cambiar nuestro destino
en una dirección
Más humana.
Alvin Toffler
El progreso no es sólo mejorar el
pasado, sino desplazarse hacia el futuro.
GlBRÁN JALIL GlBRÁN
Visión, misión y principios y valores de
todo líder
El progreso es compromiso de todos.
Henry Ford
La
visión puede transformar a los hombres en santos o demonios, en emprendedores o
destructores, como bien percibió Erich Fromm. El hombre tiene una necesidad
intrínseca de trascendencia y superación. Lindberg cruzó el Atlántico en pos de
un sueño sabiendo que en el intento podría perder la vida. Edison inventó la
bombilla eléctrica, después de sufrir miles de fracasos, gracias al poder de
una intuición a la que siempre le fue fiel. Bach le cantó a Dios a través de su
música y por ello se le conoce como el Quinto Evangelista.
Víctor
Frankl sobrevivió a un campo de concentración gracias a la fe que tenía en
poder escribir su historia y crear la logoterapia, técnica con la cual propone
a la humanidad darle sentido a la vida. La visión de un futuro y la misión
personal son tan fuertes que pueden resistir las situaciones más dramáticas. La
visión está transformando el mundo de los negocios, al convertir a éstos en
proveedores de servicios al cliente y en forma-dores de una nueva mentalidad de
desarrollo humano y calidad en los productos.
Pero
también en cambiar formas de pensar y actuar de muchas personas que viven
equivocadas y sus fundamentos no concuerdan con la moral de vida.
La
visión se genera a partir de
· la
historia y circunstancia personal y familiar del individuo,
· la
percepción del mundo interior y exterior,
· los
valores propios,
· el
compromiso con uno mismo,
· el
compromiso con los demás,
· el
deseo de encontrar un destino mejor.
La
visión se convierte en misión cuando
· se
inicia el camino que se ha visualizado,
· se
confía en la voz interior y se es congruente con ella,
· se
tiene fortaleza y se actúa a pesar de las adversidades,
· se
da y recibe al mismo tiempo,
· se
es responsable y comprometido con el logro de la meta.

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